¿Cómo va Tamiahua? De la emergencia política a tocar las puertas grandes
Tamiahua apenas lleva unos meses con una administración que nació en circunstancias bastante particulares. Hubo elección extraordinaria, litigios y finalmente una resolución de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral federal que confirmó la validez de la elección y el triunfo de la coalición que llevó a Pilar Guzmán Medellín a la presidencia municipal.
Pero pasada la grilla, viene la pregunta que realmente importa:
¿Cómo va Tamiahua?
Porque una cosa es ganar una elección y otra, muy distinta, gobernar.
Y si revisamos lo ocurrido desde que arrancó esta administración, hay algo que comienza a quedar bastante claro: Tamiahua dejó de esperar a que Xalapa volteara a verlo y comenzó a ir a Xalapa a tocar puertas.
Ahí hay que repartir correctamente los créditos.
Pilar Guzmán está haciendo la parte que corresponde al Ayuntamiento: plantear necesidades, integrar proyectos, llevarlos ante las dependencias y tratar de convertirlos en obras.
Pero sería injusto contar esta historia sin mencionar a Citlali Medellín Careaga.
Porque la diputada del Distrito III se ha convertido, en los hechos, en el puente político de Tamiahua con Xalapa y, cada vez más, con la Federación.
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Y eso empieza a notarse.
El ejemplo más importante es el agua. No estamos hablando de pintar un parque, cambiar luminarias o inaugurar una banqueta. Estamos hablando de agua entubada, planta potabilizadora, drenaje, alcantarillado y saneamiento.
Es decir, infraestructura básica que puede modificar durante décadas la calidad de vida del municipio.
Desde junio ya había reuniones técnicas con CAEV para avanzar en el proyecto de agua potable. Posteriormente, Pilar Guzmán y Citlali Medellín llevaron el planteamiento a un nivel mayor: un proyecto integral que involucra a CAEV y que después fue llevado hasta CONAGUA para buscar participación federal.
Y ahora vuelven a sentarse con el director del Organismo de Cuenca Golfo Centro de CONAGUA, Sergio Antonio López Montesino.
Citlali dice que recibieron “grandes noticias” que serán dadas a conocer posteriormente.
Habrá que esperar para saber exactamente qué significan esas noticias. No conviene inaugurar tuberías antes de que existan.
Pero tampoco hay que minimizar lo que ya ocurrió.
El proyecto dejó de ser una conversación exclusivamente municipal. Ya llegó a CAEV y ya está siendo gestionado ante CONAGUA.
Eso es avanzar.
Falta presupuesto, proyectos ejecutivos, autorizaciones y, finalmente, obra. Muchísimo todavía. Pero para conseguir cientos de metros o kilómetros de tubería primero hay que conseguir algo bastante menos vistoso: que alguien abra la puerta correcta y escuche el proyecto.
Y ahí Citlali Medellín está haciendo buena parte de la chamba política.
Y no solamente es el agua
Si uno observa estos meses completos, encuentra una administración bastante movida.
Se han gestionado ante SIOP las carreteras Tuxpan–Tamiahua y Naranjos–Tamiahua, además del problema del puente de Chorreras–Barra de Corazones. También se han llevado a Xalapa asuntos relacionados con seguridad, servicios públicos y apoyos para la operación municipal.
En salud, Tamiahua se encuentra entre los municipios que avanzan en el proceso para obtener la certificación como Municipio Saludable. Incluso comenzó el trabajo de cartografía social para construir un diagnóstico directamente desde las comunidades.
Llegaron desayunos escolares mediante la coordinación con el DIF y el Gobierno estatal, gestión en la que nuevamente aparece Citlali Medellín.
En turismo también hubo movimiento.
La Cumbre del Ostión 2026 recuperó buena parte de su capacidad de convocatoria y volvió a colocar al ostión, la laguna y la gastronomía tamiahuense como protagonistas. Una cobertura independiente reportó que el cóctel alcanzó 1,380 litros, superando la marca establecida en 2019.
Y ahora aparece otra vertiente interesante: la cultura.
Pilar y Citlali se reunieron con la secretaria de Cultura, Xóchitl Molina Gómez, para comenzar a construir una agenda que permita proyectar la identidad y las tradiciones de Tamiahua.
Eso tiene mucho sentido.
Porque Tamiahua puede vender sol y playa, claro. Pero reducirlo a eso sería desperdiciar buena parte de lo que tiene.
Está la laguna, el ostión, la pesca, las comunidades, la cocina, las fiestas patronales y una identidad construida alrededor del agua. El propio Ayuntamiento ya ha utilizado celebraciones comunitarias como la de Isla del Ídolo para promover gastronomía y tradiciones.
Turismo sin cultura es solamente gente que llega. Turismo con identidad es gente que quiere regresar.
Hay una dupla que comienza a funcionar
Y quizá ahí está una de las cosas más interesantes de estos primeros meses.
Pilar Guzmán gobierna Tamiahua.
Citlali Medellín representa al Distrito III en el Congreso.
Son responsabilidades distintas, pero políticamente están trabajando en la misma dirección.
Una administra y plantea las necesidades municipales; la otra utiliza su posición política para ayudar a colocar esas necesidades frente a secretarios, subsecretarios, organismos estatales y ahora autoridades federales.
Esa coordinación puede valer muchísimo para un municipio pequeño.
Porque Tamiahua no tiene presupuesto para resolver por sí mismo un sistema integral de agua y saneamiento, rehabilitar grandes carreteras, reconstruir puentes y al mismo tiempo atender servicios, salud, turismo, campo y comunidades.
Necesita dinero estatal.
Necesita dinero federal.
Y para conseguirlo necesita proyectos, pero también gestión.
Citlali lo resumió en una frase bastante sencilla:
“Gestionar es insistir hasta lograrlo”.
Pues sí.
En política municipal, muchas veces es exactamente eso.
Ir una vez.
Regresar.
Llevar el documento que faltaba.
Corregir el proyecto.
Volver a pedir audiencia.
Buscar otra dependencia.
Y regresar otra vez.
Entonces, ¿cómo va Tamiahua?
Todavía es demasiado pronto para escribir la historia definitiva de esta administración.
Sería absurdo hacerlo.
Los proyectos tendrán que convertirse en presupuesto. El presupuesto tendrá que convertirse en obra. Y las obras tendrán que funcionar.
Ese será el examen verdadero.
En mi opinión, después de estos primeros meses sí podemos decir algo verificable: hay gestión, hay presencia ante dependencias estatales y hay proyectos que están avanzando por la ruta institucional.
Y, sobre todo, comienza a distinguirse cuál puede ser la obra que defina a esta etapa.
Si el proyecto integral de agua potable, potabilización, drenaje, alcantarillado y saneamiento logra pasar de CAEV y CONAGUA a las calles y hogares de Tamiahua, entonces estaremos hablando de algo mucho más grande que una buena gestión.
Estaremos hablando de una transformación estructural del municipio.
Mientras tanto, no hay que repartir medallas antes de tiempo.
Pero tampoco hacerse los ciegos.
Pilar Guzmán está moviendo al Ayuntamiento. Citlali Medellín está abriendo puertas. Y Tamiahua, después de mucho tiempo, está poniendo proyectos grandes sobre mesas donde sí pueden conseguirse los recursos para hacerlos realidad.
Ahora viene lo verdaderamente importante:
que esas puertas abiertas terminen convirtiéndose en obras.
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