
El 5 de agosto de 2005, la Secretaría de Gobernación publicó una declaratoria de emergencia para numerosos municipios del norte de Veracruz, entre ellos Tuxpan, debido a los efectos provocados por la tormenta tropical Gert.
La disposición federal permitió activar recursos del Fondo de Desastres Naturales para atender las necesidades inmediatas de la población afectada. La declaratoria fue publicada casi dos semanas después del impacto del ciclón, ocurrido la noche del 24 de julio.
Gert se formó en la bahía de Campeche
La tormenta tropical Gert comenzó a organizarse el 23 de julio de 2005 sobre la bahía de Campeche. Al día siguiente alcanzó la categoría de tormenta tropical y avanzó hacia la costa norte de Veracruz.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el sistema tocó tierra cerca de Cabo Rojo durante las últimas horas del 24 de julio, con vientos máximos sostenidos cercanos a los 70 kilómetros por hora.
La principal amenaza no fue la intensidad del viento, sino las lluvias acumuladas sobre una región que todavía se encontraba afectada por el huracán Emily, cuyo paso había ocurrido apenas unos días antes. La saturación del suelo elevaba el peligro de inundaciones, deslaves y crecidas repentinas de ríos y arroyos.
Tuxpan quedó dentro de la zona de emergencia
El Gobierno de Veracruz solicitó a la Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación que emitiera una declaratoria para los municipios afectados.
La petición incluyó a Tuxpan y a numerosas demarcaciones del norte del estado, como Álamo Temapache, Benito Juárez, Cerro Azul, Citlaltépetl, Chalma, Chiconamel, Chicontepec, Chinampa de Gorostiza, Chontla, El Higo, Ixcatepec, Naranjos Amatlán, Ozuluama, Pánuco, Pueblo Viejo, Tamalín, Tamiahua y Tampico Alto, entre otras.
Después de analizar la solicitud, las autoridades federales determinaron que existían condiciones para declarar la emergencia y liberar los recursos destinados a la atención inmediata de las comunidades damnificadas.
La resolución fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de agosto de 2005 bajo el título: Declaratoria de Emergencia por la presencia de la tormenta tropical “Gert” y sus efectos en diversos municipios del Estado de Veracruz.
¿Qué significaba la declaratoria?
La inclusión de Tuxpan en la declaratoria no significaba necesariamente que todo el municipio hubiera sufrido daños de la misma magnitud.
Este mecanismo permitía que las autoridades estatales y municipales recibieran recursos federales para responder a las necesidades más urgentes de la población. El apoyo podía comprender alimentos, agua potable, cobertores, colchonetas, medicamentos, artículos de limpieza y otros insumos básicos.
A diferencia de una declaratoria de desastre, destinada principalmente a la reconstrucción de infraestructura dañada, la declaratoria de emergencia buscaba brindar auxilio inmediato a las personas expuestas o afectadas por el fenómeno meteorológico.
Una temporada especialmente activa
Gert formó parte de la extraordinaria temporada de ciclones del Atlántico de 2005, recordada por la cantidad y fuerza de sus sistemas tropicales.
Para el norte de Veracruz, su llegada resultó especialmente preocupante porque ocurrió pocos días después del huracán Emily. Las lluvias de ambos fenómenos mantuvieron elevados los niveles de humedad y aumentaron el riesgo de afectaciones en zonas bajas, comunidades rurales y lugares cercanos a ríos y lagunas.
Gert perdió intensidad rápidamente después de internarse en territorio mexicano y se disipó sobre la región montañosa del centro del país el 25 de julio. Sin embargo, sus lluvias y los efectos acumulados de los ciclones anteriores obligaron a mantener las acciones de Protección Civil.
Una fecha en la historia meteorológica de Tuxpan
El 5 de agosto de 2005 no fue el día en que Gert golpeó la región, sino la fecha en que el Gobierno federal reconoció oficialmente la emergencia y publicó la inclusión de Tuxpan entre los municipios afectados.
La declaratoria constituye un antecedente relevante en la historia de Protección Civil del municipio, pues documenta la vulnerabilidad de Tuxpan ante los ciclones tropicales, las lluvias intensas y las inundaciones que pueden producirse en la cuenca baja del río.
A más de dos décadas de distancia, aquel episodio también recuerda que los efectos de una tormenta no terminan cuando desaparecen sus vientos. La recuperación, la evaluación de daños y la atención de las familias pueden prolongarse durante días o semanas después del paso del fenómeno.











