A pesar de que es mayor la inclusión, la aceptación para los jóvenes con alguna capacidad sigue siendo uno de los principales retos a vencer, sobre todo para quienes están en busca de una oportunidad laboral.
Al respecto Elizabeth Ramos, directora de la Escuela Especial, señaló que a pesar de que un gran número de empresas están abriendo sus puertas a este sector vulnerable, para que se incorporen a la vida laboral, hay algunas otras que continúan negándose a darles una oportunidad a estas personas.
Por tal motivo, es que la escuela especial capacita a los jóvenes para que puedan aprender algún oficio y con ello autoemplearse o abrir un negocio familiar.
Manifestó que si bien hay alumnos que por su condición difícilmente pudieran obtener una oportunidad en alguna empresa, se les brinda el apoyo para que puedan emprender su propio negocio.
Expreso que los jóvenes difícilmente se pueden acoplar al ritmo de trabajo de una persona sin discapacidad, y a la hora de contratar, las empresas busquen a jóvenes que les den el mismo rendimiento que una persona común.
Comentó que gracias las nuevas leyes, es más fácil que se dé la contratación de personas con discapacidad.