Encuesta en redes perfila ventaja de la “Ola Verde” rumbo al debate en Tamiahua
Las encuestas de Facebook no son ciencia. No predicen con exactitud una elección. No sustituyen el trabajo de campo ni el conteo real en las urnas. Pero sí sirven para algo que en política vale oro: medir el ánimo, el ruido y la percepción. Y hoy, en Tamiahua, esa percepción tiene color.
La encuesta cerró con 578 votos y una ventaja amplia para María del Pilar Guzmán Medellín, que alcanzó 63% de las preferencias en este ejercicio digital. Detrás quedaron Jorge Antonio Lara Cruz con 16%, Jazmín Cruz Valdéz con 14%, Martín Cristóbal Cruz con 3% y Crisóforo Ruíz Deloya con 2%. Apenas 2% dijo seguir indeciso. No es una encuesta seria, pero tampoco es un dato despreciable. En un municipio como Tamiahua, donde el ambiente político se mueve entre estructuras, apellidos, agravios, lealtades y operaciones de última hora, un termómetro digital así no pasa desapercibido.
Centro Médico Tuxpam
Lo más interesante no es solo quién va arriba. Lo más interesante es quiénes llegan debilitados al debate. Porque mañana no estarán todos. Al debate solo acudirán la candidata de la coalición Morena-Verde, el candidato del PRI y el de Movimiento Ciudadano. Dos ausencias pesan: el PAN y el PT.
La del PAN, por ahora, no tiene explicación clara.
La del PT, en cambio, sí tiene lectura política.
El candidato petista decidió no asistir justo cuando sobre su figura pesa el escándalo de la deuda alimentaria, un tema que le explotó públicamente en el peor momento posible: en plena contienda. Y en política, cuando un candidato evita el debate en medio de una crisis, casi siempre manda el mismo mensaje: no va a defenderse, va a esconderse. Y eso importa.
Porque los debates no solo son vitrinas de propuestas. También son pruebas de resistencia. Ahí se mide carácter, capacidad de respuesta, control de daños y temple político. El que no va, renuncia a esa prueba. Y en campaña, ausentarse también comunica. Mientras tanto, la coalición llega con viento a favor.
No solo encabeza el sondeo digital. También carga con una narrativa que ha ido creciendo: la de que la estructura verde no se cayó, que el grupo conserva músculo político y que, pese al desgaste natural de una elección extraordinaria, sigue teniendo capacidad de arrastre. Por eso ya hay quienes hablan de una ola verde.
¿Es imparable? Todavía no. ¿Es visible? Sin duda. ¿Llega fortalecida al debate? Sí.
En contraste, el PRI parece apostar a resistir con su voto duro, Movimiento Ciudadano a sobrevivir en la conversación, el PAN a una extraña discreción y el PT a capotear un escándalo que le pegó donde más duele: en la credibilidad. Así que el debate de mañana no será entre todos los aspirantes. Será, en realidad, una escena más estrecha: una puntera que busca no cometer errores, un PRI que necesita sorprender y un MC que intentará demostrar que sigue vivo.
Los ausentes también estarán presentes, pero como fantasma: uno por inexplicable, y otro por inconfesable.
En política, a veces no gana quien más grita. Gana quien llega entero al final. Y hoy, en Tamiahua, la pregunta ya no es solo quién va arriba en redes. La pregunta es quién tiene con qué sostener esa ventaja cuando las luces del debate se enciendan.
Después del debate haremos otra encuesta que durará hasta que pase el fin de semana, veremos ahí quién sale ganador.


