En una época en la que el internet apenas comenzaba a abrirse paso como herramienta informativa en las regiones del país, el 24 de abril de 2006 surgió en Tuxpan, Veracruz, un proyecto con una idea clara y ambiciosa: construir ciudadanía a través de la información. Ese día nació Forotuxpan, una revista local fundada por Francisco Dopacio del Agua y Antonio de Marco Arango, con una visión que, con el tiempo, demostraría ser adelantada a su momento.

No se trataba únicamente de publicar contenidos. La intención era más profunda: formar lectores críticos, fortalecer la identidad local y generar un espacio donde la cultura, la opinión y la información convivieran con sentido social. En un municipio con una riqueza histórica y estratégica como Tuxpan —puerto clave del Golfo de México y punto de conexión entre regiones—, hacía falta una plataforma que contara sus propias historias desde dentro.

Forotuxpan comenzó como portal digital, pero con una mentalidad que ya apuntaba hacia lo impreso. «Si está impreso, existe» eran las palabras de Paco Dopacio. Después en 2008 el proyecto impreso se hizo realidad. Desde sus primeras ediciones, apostó por contenidos que iban más allá de la nota cotidiana: análisis, crónicas, opinión y temas culturales que buscaban elevar la conversación pública. Era, en esencia, un proyecto editorial con vocación formativa.

Con el paso de los años, esa semilla creció. La revista evolucionó, se adaptó a los cambios tecnológicos y finalmente permanece en las plataformas digitales, donde encontró un alcance mucho mayor. Lo que inició como un esfuerzo local se convirtió en un referente informativo para la región de Veracruz Norte, ampliando su cobertura y consolidando una comunidad de lectores.

Pero más allá de su transformación, el espíritu original se mantuvo intacto: informar con responsabilidad y contribuir a una sociedad más consciente. En un entorno donde la inmediatez suele imponerse sobre la profundidad, Forotuxpan ha buscado equilibrar ambos mundos, sin perder de vista su propósito inicial.

Hoy, al mirar hacia atrás, aquel 24 de abril de 2006 no solo marca el nacimiento de una revista. Representa el inicio de un proyecto que ha acompañado la vida pública de Tuxpan durante dos décadas, documentando su historia reciente y participando activamente en su conversación social.

Porque al final, los medios locales no solo informan: también construyen memoria. Y en ese terreno, Forotuxpan ha dejado huella.