La Coordinación Nacional de Protección Civil incluyó al municipio entre las 22 demarcaciones veracruzanas amenazadas por el ciclón, que durante aquella noche alcanzó la categoría 3 antes de golpear la costa norte del estado

El viernes 20 de agosto de 2021, mientras el huracán Grace avanzaba rápidamente sobre las aguas del Golfo de México, Tuxpan fue declarado en emergencia ante la proximidad de uno de los ciclones más poderosos que habían amenazado al norte de Veracruz en varios años.

La Coordinación Nacional de Protección Civil incluyó al municipio en una declaratoria emitida por el impacto inminente del huracán y los vientos fuertes previstos entre los días 20 y 21 de agosto.

Tuxpan formó parte de un grupo de 22 municipios bajo emergencia, junto con Álamo Temapache, Castillo de Teayo, Cazones de Herrera, Coatzintla, Gutiérrez Zamora, Papantla, Poza Rica, Tecolutla, Tihuatlán y otras demarcaciones del norte y centro del estado.

No era una advertencia cualquiera. Grace había cruzado la península de Yucatán y, después de debilitarse temporalmente, salió nuevamente al mar. Sobre las cálidas aguas del Golfo recuperó fuerza con una rapidez que encendió las alarmas.

La emergencia fue declarada antes del impacto

La declaratoria fue dada a conocer el mismo 20 de agosto mediante el boletín BDE-039-2021 de la Coordinación Nacional de Protección Civil. El documento oficial sería publicado posteriormente, el 26 de agosto, en el Diario Oficial de la Federación.

Su propósito inmediato era permitir la activación de recursos del Programa para la Atención de Emergencias por Amenazas Naturales.

Con esta medida, las autoridades podían disponer de insumos para atender necesidades urgentes de alimentación, abrigo y salud de la población que se encontraba en riesgo.

La declaratoria no significaba todavía una cuantificación de los daños. Fue una decisión preventiva tomada cuando el huracán aún estaba en el Golfo, pero su trayectoria apuntaba directamente hacia la costa veracruzana.

En Tuxpan, la noticia confirmó que el peligro era real y que las siguientes horas serían decisivas.

Grace recupera fuerza en el Golfo

Durante la mañana del 20 de agosto, Grace volvió a convertirse en huracán al encontrarse a cientos de kilómetros de Tuxpan. Conforme avanzó el día, el sistema comenzó un proceso de rápida intensificación.

Las autoridades meteorológicas advirtieron sobre lluvias torrenciales, oleaje elevado y vientos destructivos en la costa norte de Veracruz.

La Comisión Nacional del Agua estimaba olas de entre cinco y siete metros en la región. También alertaba que las bandas nubosas comenzarían a producir lluvias y fuertes rachas de viento varias horas antes de que el centro del ciclón tocara tierra.

Por la noche, el pronóstico se volvió más grave.

A las 22:00 horas del 20 de agosto, Grace alcanzó la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson. El huracán se encontraba muy cerca de la costa veracruzana y continuaba desplazándose hacia el oeste.

Para entonces, la lluvia y el viento ya golpeaban diferentes puntos de Tuxpan.

Comienza la preparación

Ante la proximidad del ciclón, el Gobierno de Veracruz activó los planes DN-III-E y Tajín. Más de cinco mil elementos de distintas corporaciones fueron desplegados para atender posibles evacuaciones, rescates, derrumbes, inundaciones y daños en las vías de comunicación.

Participaban elementos del Ejército, la Marina, la Guardia Nacional, Seguridad Pública, Protección Civil y corporaciones municipales.

En las poblaciones costeras, pescadores retiraron embarcaciones del agua o reforzaron sus amarras. Comerciantes protegieron ventanas y puertas, mientras numerosas familias aseguraban láminas, retiraban objetos de patios y almacenaban agua, alimentos, velas y baterías.

Otros habitantes optaron por abandonar viviendas ubicadas en zonas bajas o construidas con materiales vulnerables.

En el estado se habilitaron cientos de refugios temporales. Algunos comenzaron a recibir familias durante la noche del viernes y la madrugada del sábado.

Tuxpan también quedó expuesto a un riesgo adicional: la posible crecida de ríos y arroyos después del paso del huracán. Aunque el viento representaba el peligro inmediato, las lluvias acumuladas podían causar inundaciones horas después.

Una noche de viento y oscuridad

Grace tocó tierra durante la madrugada del 21 de agosto cerca de Tecolutla como huracán de categoría 3.

Aunque el centro del ciclón no entró directamente por Tuxpan, la amplitud del sistema provocó fuertes vientos, lluvias intensas, oleaje y apagones en el municipio.

Durante varias horas, la ciudad escuchó el golpeteo constante de la lluvia y las ráfagas contra techos, puertas y ventanas. Árboles, ramas, postes y cables comenzaron a caer en distintos puntos.

La energía eléctrica se interrumpió en numerosas colonias. Las calles quedaron cubiertas de hojas, láminas y objetos desprendidos por el viento. En algunas comunidades, el agua comenzó a subir.

Cuando amaneció, los habitantes pudieron observar la magnitud de los daños.

Las afectaciones en Tuxpan

Los primeros reportes fueron creciendo conforme las autoridades lograron comunicarse con colonias y comunidades rurales.

Días después del impacto, el entonces presidente municipal, Juan Antonio Aguilar Mancha, informó de manera preliminar que más de 35 mil habitantes habían resultado perjudicados.

El balance municipal señalaba alrededor de mil 300 viviendas dañadas, 12 comunidades anegadas y numerosos árboles y postes derribados en por lo menos 25 colonias.

Entre las poblaciones afectadas por el aumento de los niveles de agua se encontraban El Jobo, Tebanco y Benito Juárez.

Además, cerca del 60 por ciento de los habitantes permanecía sin energía eléctrica. La falta de luz también afectó el suministro de agua, las comunicaciones, la conservación de alimentos y las actividades comerciales.

La emergencia no terminó cuando dejó de soplar el viento. Después vinieron la limpieza de calles, el retiro de árboles, la reparación de líneas eléctricas, el censo de viviendas y la distribución de ayuda.

Una fecha que Tuxpan no olvida

El 20 de agosto de 2021 quedó marcado como el día en que Tuxpan fue colocado oficialmente en emergencia ante la llegada de Grace.

La declaratoria fue emitida antes de que el huracán tocara tierra y permitió movilizar recursos para proteger a la población. Horas después, la amenaza prevista en los boletines se convirtió en una larga madrugada de lluvia, viento y apagones.

Grace no entró por Tuxpan, pero sus efectos alcanzaron con fuerza al municipio y dejaron daños en viviendas, comunidades, caminos, servicios públicos y actividades productivas.

Aquella experiencia también mostró que un huracán no afecta únicamente el lugar por donde pasa su centro. Sus bandas de lluvia y viento pueden extenderse por decenas de kilómetros y mantener el peligro incluso después de haberse internado en tierra.

Para los tuxpeños, la noche del 20 y la madrugada del 21 de agosto de 2021 permanecen como el recuerdo de una ciudad que se preparó para la llegada de Grace y despertó para comenzar una larga tarea de recuperación.