La disposición emitida durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna restableció la organización centralista del país y fue uno de los antecedentes políticos que permitieron separar a Tuxpan de Puebla.

El 19 de septiembre de 1853, el gobierno de Antonio López de Santa Anna decretó que los antiguos estados de la República volvieran a denominarse departamentos, como parte del restablecimiento del sistema centralista en México.

A primera vista podría parecer una simple modificación de nombres, pero la medida representó un cambio profundo en la organización política y territorial del país. Los estados perdieron buena parte de su autonomía y quedaron sujetos directamente al gobierno central.

Los departamentos fueron divididos en distritos; estos, a su vez, en partidos, y finalmente en municipalidades. Dentro de esta reorganización apareció nuevamente la posibilidad de modificar las fronteras internas del país.

Para Tuxpan, aquel decreto fue un antecedente importante.

En ese momento, el territorio tuxpeño todavía pertenecía a Puebla, a pesar de que su ubicación geográfica, su comunicación marítima y sus relaciones comerciales lo vinculaban de manera natural con la costa norte de Veracruz y con la región de la Huasteca.

La distancia con la capital poblana, las dificultades de comunicación y la necesidad de contar con una administración más cercana habían generado desde tiempo atrás distintos planteamientos para separar a Tuxpan de Puebla.

La reorganización continuó el 5 de octubre de 1853, cuando otro decreto expedido por Santa Anna estableció la división territorial del Departamento de Veracruz. En ella ya se mencionaba un Distrito de Tuxpan, integrado por los partidos de Tuxpan y Chicontepec.

Sin embargo, la incorporación formal todavía no se había consumado.

Fue hasta diciembre de 1853 cuando, mediante un decreto federal, el Distrito de Tuxpan, con todas sus jurisdicciones —incluida Chicontepec—, quedó incorporado definitivamente al Departamento de Veracruz.

Por esa razón, el 19 de septiembre no debe presentarse como la fecha exacta en que Tuxpan pasó a formar parte de Veracruz. Lo correcto es señalar que ese día comenzó la reorganización centralista que creó las condiciones administrativas y políticas para que la incorporación se concretara meses después.

El cambio fue trascendental para la historia tuxpeña. Desde entonces, Tuxpan quedó integrado territorialmente a Veracruz y fortaleció su relación con los municipios de la Huasteca, los puertos del Golfo de México y las poblaciones del norte del estado.

Con el paso de los años, Tuxpan adquiriría una creciente importancia política, comercial y militar. Su puerto sería escenario de acontecimientos nacionales, mientras la ciudad llegaría a convertirse temporalmente en capital del estado y en uno de los puntos estratégicos del norte veracruzano.

Así, el decreto del 19 de septiembre de 1853 representa algo más que una modificación administrativa: fue el primer paso de un proceso que terminó por definir la pertenencia territorial de Tuxpan y su identidad dentro del estado de Veracruz.