
La historia de las grandes instituciones no sólo se escribe con fechas de inauguración o generaciones de alumnos destacados. También está marcada por los actos de generosidad y el esfuerzo de una comunidad decidida a construir un mejor futuro. Así ocurrió con la Escuela Secundaria y de Bachilleres «Profesor Manuel C. Tello», cuya consolidación dio un paso decisivo el 10 de julio de 1938.
Para entonces, la escuela ya había demostrado que era una necesidad para Tuxpan. Había nacido en 1934 gracias al impulso del profesor Manuel C. Tello, del Comité Pro Escuela Secundaria y de decenas de ciudadanos que realizaron colectas, organizaron actividades y aportaron recursos para que los jóvenes del puerto pudieran continuar sus estudios sin abandonar la ciudad.
Sin embargo, la institución aún carecía de un edificio propio.
Fue entonces cuando ocurrió uno de los episodios más importantes de su historia. De acuerdo con la investigación del Dr. Obed Zamora Sánchez, el 10 de julio de 1938, el señor Carlos Bock y su esposa Carmen Rodríguez de Bock ofrecieron en venta a la Sociedad de Padres de Familia una amplia casona ubicada en la entonces Avenida Hidalgo número 25, hoy Benito Juárez, frente a la calle del Palomar, actualmente Venustiano Carranza.
Más que una simple operación inmobiliaria, fue un acto de confianza en la educación. Los propietarios concedieron condiciones extraordinarias para la época: un anticipo de 2 mil pesos y el resto en seis anualidades de 3 mil pesos, facilidades que permitieron a la comunidad tuxpeña adquirir el inmueble y darle, por primera vez, una casa propia a la escuela.
La antigua casona era de dos plantas y contaba con otra construcción al fondo del patio. Muy pronto se convirtió en un sitio emblemático para Tuxpan. Durante casi un cuarto de siglo, miles de jóvenes cruzaron diariamente sus puertas para recibir clases, forjar amistades y preparar el camino hacia su vida profesional. Para varias generaciones, aquel edificio era conocido simplemente como «La Secundaria», porque representaba el principal centro de educación media de toda la región norte de Veracruz.
La historia de ese inmueble también refleja el enorme compromiso de la sociedad tuxpeña con la educación. Padres de familia, comerciantes, profesionistas, clubes sociales y benefactores colaboraron para pagar el edificio y sostener el funcionamiento de la institución, mientras muchos maestros impartían clases con salarios modestos o incluso donaban parte de sus ingresos para fortalecer el patrimonio escolar.
Con el paso de los años, el crecimiento de la matrícula hizo necesario construir instalaciones más amplias. En 1962, la Secundaria y de Bachilleres «Profesor Manuel C. Tello» dejó la histórica casona de la avenida Juárez para trasladarse al moderno plantel construido sobre el boulevard Independencia, donde continúa formando generaciones de estudiantes hasta nuestros días.
Hoy, al recordar el 10 de julio de 1938, se recuerda mucho más que la compra de un edificio. Se conmemora el día en que la comunidad tuxpeña aseguró el primer hogar propio de una institución que, desde hace más de nueve décadas, ha sido semillero de profesionistas, maestros, médicos, ingenieros, abogados, empresarios y servidores públicos que han contribuido al desarrollo de Tuxpan y de toda la región.
Fuente: Investigación histórica del Dr. Obed Zamora Sánchez, La Escuela Secundaria y de Bachilleres «Manuel C. Tello».












