Citlali Medellín: Una trayectoria bajo asedio – Parte I: La elección que intentaron impedir (2017–2021)
Parte I: La elección que intentaron impedir (2017–2021)
En la política de Tamiahua, pocos procesos han estado marcados por tanta tensión como el de 2017. Fue el año en que Citlali Medellín decidió contender por la presidencia municipal bajo las siglas del Partido Verde, en una contienda que pronto dejó de ser únicamente electoral para convertirse en un escenario de confrontación abierta.
Su trayectoria política había iniciado años antes, colaborando en el gabinete de Fidel Herrera Beltrán como asesora y delegada de Turismo en Veracruz Norte. Más tarde trabajó como asesora en la Cámara de Diputados a nivel federal. Aquella experiencia le abrió la puerta para competir en la elección municipal de Tamiahua.
Pero la campaña no transcurrió en calma.
De acuerdo con testimonios y versiones difundidas en aquel momento, sus mítines fueron escenario de intimidaciones. Se hablaba de presencia de personas armadas en actos públicos y de un ambiente de tensión permanente. A pocos días del cierre de campaña, encuestas la colocaban en posición favorable. En ese contexto, se registró un intento de incendiar oficinas del OPLE, hecho que fue interpretado por su equipo como un intento de impedir la elección.
A pesar del clima adverso, la jornada electoral se realizó. El resultado fue cerrado: Citlali obtuvo la mayoría con una diferencia aproximada de 300 votos entre el primero y el segundo lugar. Uno de sus principales detractores quedó en último sitio con alrededor de 500 sufragios.
La victoria no puso fin al conflicto.
Tras la elección, comenzaron impugnaciones que buscaron revertir el resultado. El proceso jurídico se extendió durante semanas, pero finalmente las autoridades electorales confirmaron su triunfo.
El episodio más tenso ocurrió el 31 de diciembre de 2017, día en que los alcaldes del estado rendían protesta. En Tamiahua, el recinto oficial fue tomado y vandalizado por opositores con la intención de impedir el acto protocolario. Según versiones posteriores, el objetivo habría sido provocar un vacío de poder que permitiera la instalación de un Consejo Municipal.
Ante la toma del recinto, Citlali decidió no acudir al lugar. En compañía de su síndico, familiares y simpatizantes, rindió protesta desde su domicilio como presidenta municipal constitucional de Tamiahua para el periodo 2018–2021.
Posteriormente se conoció que existía una carpeta de investigación iniciada el 1 de enero de 2018 por hechos relacionados con violencia, daños y presunta apología del delito derivados de la toma del inmueble.
Durante su administración, el escenario tampoco fue sencillo. A las tensiones políticas se sumó la pandemia por COVID-19. Su decisión de restringir el acceso al municipio fue motivo de críticas; sin embargo, sus simpatizantes sostienen que esa medida buscaba proteger a la población y permitió una recuperación ordenada.
En paralelo, impulsó estrategias de reactivación turística que incrementaron el flujo de visitantes, fortaleciendo una economía local que depende en gran medida del sector pesquero y del turismo.
No obstante, la confrontación política continuó. En redes sociales, medios digitales y espacios impresos persistieron señalamientos y campañas críticas en su contra. Incluso se registraron intentos de toma del Palacio Municipal durante su gestión.
A pesar del clima adverso, concluyó su periodo constitucional en 2021. Para sus seguidores, su administración marcó un antes y un después en Tamiahua. Para sus detractores, el conflicto nunca desapareció.
Lo cierto es que, desde aquella campaña de 2017, la figura de Citlali Medellín quedó situada en el centro de una disputa política que, lejos de disiparse, se transformaría en una confrontación prolongada.
Y esa historia continuaría.
En la siguiente entrega:
El intento de exclusión, la elección anulada y el proceso extraordinario que hoy mantiene en vilo a Tamiahua.



