¡Daniel Cortina está haciendo HISTORIA!
En política muchas veces se habla de “grandes obras”. Carreteras, edificios, monumentos, anuncios espectaculares. Pero hay decisiones que, aunque no lucen en la fotografía oficial, cambian de verdad la vida cotidiana de la gente.
Una de ellas acaba de ocurrir en Tuxpan.
Por primera vez en la historia del municipio, el servicio de recolección de basura llegará de manera regular a las 86 comunidades del territorio tuxpeño. No es un detalle menor. Es un hecho que durante décadas parecía simple… pero que nunca se había logrado. El anuncio del gobierno municipal encabezado por el presidente Daniel Cortina Martínez marca un precedente administrativo que vale la pena señalar: los camiones recolectores comenzarán a recorrer, semana tras semana, cada localidad del municipio.
Para quien vive en la cabecera municipal, el servicio de limpia pública es algo cotidiano. Basta con sacar la bolsa de basura y esperar el camión. Pero para muchas comunidades rurales la historia ha sido distinta durante años. La realidad era otra: quema de basura, tiraderos improvisados, acumulación de desechos o traslados largos para poder desecharlos.
Ese era el Tuxpan rural.
Por eso, cuando un ayuntamiento decide organizar rutas para cubrir las 86 comunidades, no se trata solamente de recoger basura. Se trata de reconocer que el municipio no termina en el centro de la ciudad. Se trata de aceptar que las comunidades también forman parte del Municipio.
Y ese es el cambio de fondo.
La medida, anunciada para iniciar el martes 17 de marzo, establece rutas semanales para cada zona. No es una acción aislada ni una visita ocasional: es un sistema permanente de recolección que deberá sostenerse con logística, combustible, mantenimiento de unidades y organización. Dicho de otra manera: no es un anuncio sencillo de cumplir. Es un compromiso operativo.
Si el programa se mantiene en el tiempo, Tuxpan estará dando un paso importante en tres frentes que pocas veces se discuten juntos: salud pública, medio ambiente y dignidad comunitaria. Porque la basura también habla. Habla de cómo se administra un municipio. Habla de qué zonas reciben atención y cuáles no. Habla de si las autoridades ven a las comunidades como ciudadanos… o como periferia.
En mi opinión, hoy el mensaje de Daniel Cortina parece claro: las comunidades dejaron de ser invisibles en el servicio de limpia pública. Habrá que seguir observando su implementación, claro. La historia municipal está llena de programas que arrancan con entusiasmo y se diluyen con el paso de los meses.
Pero si este proyecto logra consolidarse, habrá que reconocer algo sencillo y poderoso: A veces hacer historia no significa inaugurar algo monumental. A veces significa algo más básico.
Que el camión de la basura, por fin, llegue hasta donde antes nunca llegaba.


