Quemar basura: esa costumbre que ya nos está costando vidas
A ver… seamos honestos.
En muchos pueblos y comunidades de Tuxpan, quemar basura ha sido una costumbre de toda la vida. Se junta el montón en el patio, se le prende fuego y asunto arreglado. Así lo hicieron los abuelos, así lo aprendieron muchos y así se sigue haciendo.
Pero hay costumbres que simplemente ya no deberían seguir.
Lo ocurrido en Cruz Naranjos, donde una mujer perdió la vida tras sufrir graves quemaduras presuntamente mientras quemaba basura, no debería verse solamente como un accidente aislado. Es una tragedia, sí… pero también un llamado de atención brutal.
Porque no es la primera vez que pasa algo relacionado con fuego fuera de control. Cada temporada de calor vemos pastizales incendiándose, movilización de bomberos, humo contaminando colonias enteras y gente diciendo la clásica: “seguro alguien estaba quemando basura.”
Y muchas veces sí.
Ahora resulta interesante que justo en medio de esta tragedia aparezcan dos cosas: por un lado, el Ayuntamiento recordando mediante un circular que quemar basura está prohibido y puede generar sanciones; y por el otro, el anuncio al principio de la administración, mencionado por cierto como un hito histórico de que por primera vez habrá recolección en las 86 comunidades del municipio.
¿Coincidencia? Tal vez. ¿Respuesta a una problemática real? Sin duda.
Porque si ya existe la opción de que pase el camión recolector, entonces seguir quemando basura deja de ser una necesidad y se convierte en un riesgo evitable.
En mi oponión: esto no es sólo por contaminación o por cumplir un reglamento. Es porque puede matar. Lo de Cruz Naranjos duele. Y ojalá esa muerte no quede sólo como una nota triste más.
Porque a veces cambiar una costumbre también salva vidas.
El que quiera leer, que lea. El que quiera entender… ¡que aprenda! Porque aquí no se trata de política ni de buscar culpables donde quizá no los hay. Se trata de algo mucho más simple: hay costumbres que ya no caben en estos tiempos.
Si el Ayuntamiento ya está avisando que quemar basura está prohibido, si ya anuncian rutas de recolección en comunidades, si cada año vemos incendios provocados por descuidos… y aun así alguien decide prenderle fuego al montón del patio… entonces ya no hablamos de falta de información.
Hablamos de resistencia al cambio.
Y sí, lo de Cruz Naranjos pega fuerte porque costó una vida. Ojalá no haga falta otra tragedia para que entendamos algo tan básico:
la basura se recoge… no se quema.


