Al filo de las 00:40 horas dos personas del sexo masculino, con lujo de violencia asaltaron presuntamente al conductor de la unidad de taxi, Oscar Méndez Hernández a quien despojaron de su unidad, la número 113.
A punta de golpes, según lo narrado por Oscar, lograron bajarlo del taxi para después agredirlo de forma física, dejándolo tirado sobre el asfalto en la carretera a La Barra a la altura del kilómetro 6.5 de la colonia La Calzada.
Inmediatamente, Oscar se comunicó al 9-1-1, por lo cual la Policía Municipal desplegó un operativo con apoyo de 5 unidades.
Momentos más tarde, al implementar la búsqueda, localizaron al taxi circulando en el Bulevar Independencia, a la altura de la calle Vicente Guerrero, con dirección hacia la Presidencia Municipal.
Los policías en su labor, encendieron las torretas de la patrulla marcándole el alto a los conductores, al hacer caso omiso, estos presuntos delincuentes emprendieron la huida sucitándose una persecución peliculésca; persecución de corto metraje, porque fueron intervenidos por otra patrulla sobre el mismo bulevar esquina Garizurieta.
A bordo del taxi venían los presuntos delincuentes. Con los altavoces los agentes de la ley les indicaron con una voz intimidante: «BÁJENSE DEL TAXI». Momentos después los «chicos malos» abandonaron el Tsuru, dónde se les leyeron los derechos y el motivo de su detención, trasladándolos a las instalaciones de la Policía Municipal.
A la 01:30 de la mañana ingresaron al área de barandillas quienes se indentificaron como Robin de 17 años con domicilio en Tulipanes y Axel de 16 años con domicilio en la Federico García Blanco, al que se le encontraron durante la inspección corporal, una cartera con mil pesos en efectivo con identificaciones de Oscar, también dentro del vehículo se encontraron dos celulares propiedad el presunto asaltado.
El final de todo este rollo parece chiste. Resulta que Oscar no quiso levantar cargos contra este par de picaros con suerte, ya que de ser así la unidad 113 de transporte público tendría que quedarse a disposición de las autoridades, por lo que los mozalbetes están otra vez en las calles.