Las señales eran claras: El Verde va por Tamiahua
En política, muchas veces las decisiones no se anuncian… se manifiestan solas. Basta observar las señales. Desde que comenzó a configurarse el escenario de la elección extraordinaria en Tamiahua, advertí algo que muchos no quisieron aceptar: la candidatura de la coalición “Sigamos Haciendo Historia en Veracruz” terminaría en manos del Partido Verde.
Hubo críticas. Hubo quienes dijeron que era especulación. Hubo quienes insistieron en que Morena encabezaría el proyecto. Pero las señales estaban ahí.
Primero, la forma en que se integró el Concejo Municipal tras la anulación de la elección. Después, los movimientos políticos dentro del municipio. Y finalmente, la presencia cada vez más visible de los cuadros del Partido Verde en las reuniones y definiciones internas. Lo que ocurrió en la sede del OPLE Veracruz en Xalapa simplemente confirmó lo que ya se veía venir. La planilla propietaria registrada para la elección extraordinaria de Tamiahua está integrada completamente por perfiles del Partido Verde Ecologista de México, mientras que Morena aparece en las suplencias de las regidurías.
En otras palabras: la candidatura es verde. No se trata de una ruptura dentro de la coalición, sino de una reconfiguración política interna, donde Morena respalda el proyecto pero deja la conducción local al Verde. Esto también revela algo importante sobre el momento político que vive Tamiahua. Después de una elección anulada y de un proceso extraordinario que ha generado desgaste y suspicacias, los partidos han optado por una fórmula pragmática: ordenar las fuerzas internas y evitar fracturas que pudieran costar la elección.
La coalición sigue existiendo. El discurso de unidad también. Pero en los hechos, el peso político de la candidatura recae en el Verde. Y eso no debería sorprender a nadie que haya seguido con atención los movimientos de las últimas semanas. En mi opinión, en política, las decisiones importantes casi nunca se anuncian de golpe. Primero se insinúan. Luego se confirman. En Tamiahua, las señales eran claras.
En política, muchas veces las decisiones no se anuncian… se anuncian solas. Basta observar las señales. Desde que comenzó a configurarse el escenario de la elección extraordinaria en Tamiahua, advertí algo que muchos no quisieron aceptar: la candidatura de la coalición “Sigamos Haciendo Historia en Veracruz” terminaría en manos del Partido Verde.
Hubo críticas. Hubo quienes dijeron que era especulación. Hubo quienes insistieron en que Morena encabezaría el proyecto. Pero las señales estaban ahí.
Primero, la forma en que se integró el Concejo Municipal tras la anulación de la elección. Después, los movimientos políticos dentro del municipio. Y finalmente, la presencia cada vez más visible de los cuadros del Partido Verde en las reuniones y definiciones internas. Lo que ocurrió en la sede del OPLE Veracruz en Xalapa simplemente confirmó lo que ya se veía venir. La planilla propietaria registrada para la elección extraordinaria de Tamiahua está integrada completamente por perfiles del Partido Verde Ecologista de México, mientras que Morena aparece en las suplencias de las regidurías.
En otras palabras: la candidatura es verde. No se trata de una ruptura dentro de la coalición, sino de una reconfiguración política interna, donde Morena respalda el proyecto pero deja la conducción local al Verde. Esto también revela algo importante sobre el momento político que vive Tamiahua. Después de una elección anulada y de un proceso extraordinario que ha generado desgaste y suspicacias, los partidos han optado por una fórmula pragmática: ordenar las fuerzas internas y evitar fracturas que pudieran costar la elección.
La coalición sigue existiendo. El discurso de unidad también. Pero en los hechos, el peso político de la candidatura recae en el Verde. Y eso no debería sorprender a nadie que haya seguido con atención los movimientos de las últimas semanas. En mi opinión, en política, las decisiones importantes casi nunca se anuncian de golpe. Primero se insinúan. Luego se confirman. En Tamiahua, las señales eran claras.


