
El 27 de febrero de 1944, el entonces influyente político veracruzano Adolfo Ruiz Cortines visitó el puerto de Tuxpan, Veracruz, como parte de una gira política regional en el contexto de la vida interna del partido oficial de la época.
Aunque años más tarde sería presidente de la República, en aquel momento Ruiz Cortines era ya una figura consolidada dentro del aparato político nacional, con fuerte presencia en Veracruz y cercanía con los círculos de poder que marcarían la sucesión presidencial de mediados del siglo veinte.
Tuxpan en la ruta política del Golfo
En la década de mil novecientos cuarenta, Tuxpan no solo era un puerto comercial estratégico: también era punto de encuentro político en el norte del estado. Las giras partidistas incluían reuniones con líderes regionales, sectores productivos y autoridades locales.
Durante esa jornada del 27 de febrero, Ruiz Cortines sostuvo encuentros con simpatizantes y cuadros políticos de la región. En el ambiente nacional ya se perfilaban las tensiones propias de los procesos internos rumbo a futuras candidaturas, y Veracruz jugaba un papel determinante.
Veracruz como bastión
Ruiz Cortines era un político profundamente identificado con el estado. Su paso por Tuxpan reforzaba la estructura partidista en una zona clave del litoral veracruzano, donde los puertos, las rutas comerciales y la actividad petrolera otorgaban peso estratégico.
En aquellos años, las giras no eran simples actos protocolarios: implicaban consolidar alianzas, fortalecer liderazgos regionales y proyectar figuras con visión nacional.
El hombre que llegaría a la Presidencia
Ocho años después de aquella visita a Tuxpan, en mil novecientos cincuenta y dos, Ruiz Cortines asumiría la Presidencia de México. Su administración sería recordada por la política de austeridad, la estabilidad económica y —de manera histórica— la reforma que otorgó el voto a las mujeres en elecciones federales.
La fecha del 27 de febrero de 1944 queda como una postal política del Tuxpan de mitad del siglo veinte: un puerto atento a los movimientos nacionales, escenario de discursos y punto estratégico en el ajedrez político veracruzano.














