No todas las batallas se libran con pólvora. Algunas se pelean con tinta, papel… y urgencia. El 20 de marzo de 1877, desde este puerto de Tuxpan salió una carta dirigida al general Porfirio Díaz, en la que no se hablaba de victorias, sino de ruinas. De lo que quedó después de la guerra. De lo que el país apenas empezaba a entender tras el triunfo del Plan de Tuxtepec.

La misiva, hoy rescatada en archivos históricos, describe un panorama desolador en la región: Temapache —actual Álamo— había sido prácticamente arrasado.

Un pueblo reducido a escombros

El documento es directo, casi crudo. Señala que Temapache fue el primer pueblo de la costa en pronunciarse a favor del Plan de Tuxtepec, lo que lo convirtió también en uno de los primeros en pagar las consecuencias.

Tras los enfrentamientos, el pueblo quedó devastado. La descripción no deja mucho a la imaginación:

Apenas la iglesia permanecía en pie.

Casas destruidas. Autoridad desarticulada. Comunidad golpeada. Lo que había sido un punto activo de adhesión política se convirtió, en cuestión de semanas, en símbolo del costo de la guerra.

Tuxpan: punto de enlace en la reconstrucción

Pero hay un elemento clave en esta historia: la carta no se escribe desde Temapache… se escribe desde Tuxpan. Eso no es menor.

Tuxpan aparece aquí como centro de comunicación política y logística, como nodo desde el cual se informaba al nuevo poder sobre la situación en la región. No solo se reportaban daños; también se pedía acción.

En el texto se habla de la necesidad de:

  • reconstruir las casas consistoriales,
  • restablecer la estructura de gobierno,
  • y levantar una escuela.

Es decir, no solo reconstruir edificios… sino reconstruir el orden civil.

El otro rostro del triunfo

Para marzo de 1877, el movimiento encabezado por Porfirio Díaz ya había triunfado. El país entraba en una nueva etapa política. Pero esta carta revela algo que pocas veces se cuenta: Mientras en la capital se consolidaba el poder, en las regiones se recogían los pedazos.

El triunfo del Plan de Tuxtepec no fue uniforme. Tuvo costos. Y esos costos se pagaron en pueblos como Temapache.

Memoria desde el puerto

Que este testimonio haya salido desde Tuxpan no es casualidad. El puerto, históricamente estratégico, no solo movía mercancías… también movía información, decisiones y relaciones de poder. Este documento convierte a Tuxpan en testigo y narrador de una herida regional, en una especie de corresponsal de su tiempo.

Hoy, a casi siglo y medio de distancia, esa carta sigue hablando. No de política. No de ideologías. Sino de algo más profundo: De lo que ocurre después de la guerra.


¿Sabías qué?

El municipio de Temapache, devastado en 1877, con el tiempo evolucionó hasta convertirse en Álamo Temapache, una de las zonas agrícolas más importantes del norte de Veracruz.

LA CARTA:

Tuxpan, marzo 20 de 1877

Mi muy querido general: El pueblo de Temapache fué el primero que se pronunció en esta costa por el Plan de Tuxtepec y luchó con heroísmo hasta su triunfo. En las varias veces que fué atacado por las fuerzas acaudilladas por Llorente y Herrera, este último lo incendió al extremo que nada se libró de las llamas y hoy sólo existe de lo que fué Tamapache, su iglesia.

Sus habitantes viven en los montes y en difíciles circunstancias para mejorar su situación, pues todo lo perdieron ante la saña de sus enemigos que no perdonaron ni aún las siembras de café y maíz que arrasaron completamente.

En vista de esto, he repartido ejemplares impresos, como el que tengo el gusto de enviar a Ud. a todos los cantones del Estado, Tampico y Veracruz, con el objeto de ver lo que se les reúne para levantar sus casas consistoriales y escuela, y ya tengo arreglado con los pueblos inmediatos les ayuden con maderas y materiales unos, y otros con su trabajo personal. pues no quisiera llegara la época de las aguas y los encontrara desprovistos de hogar donde guarnecerse de la intemperie.

A nombre de esos desgraciados, suplico a Ud. les imparta los auxilios de que los crea dignos. Incluyo a Ud. una carta original de nuestro amigo Dn. Miguel Z. Cházaro, nombrado visitador de Hacienda de estos cantones por el gobierno del Estado. Ella le revelará a Ud. la crítica situación de esta Huasteca, donde la vida y la propiedad están a merced de cuatro o seis bandoleros; la autoridad, sin apoyo físico, es la burla y el escarnio de estos pícaros y fácil es que cuando se trate de cortar estos males, hayan tomado tales proporciones que ya no sea fácil. sino a costa de un gran sacrificio.

Por ahora, con situar cien hombres en Ozuluama, donde verdaderamente está el foco de los enemigos, cien en Tantoyuca y una
fuerza de caballería capaz de moverse violentamente en un momento dado, creo que podría remediarse todo.

Creo de mi deber anunciar a Ud. estas dificultades porque aún es tiempo de vencerlas fácilmente, y le suplico disimule el que lo distraiga un momento de sus graves ocupaciones.

Le desea mil felicidades a Ud. y su apreciable familia, su afectísimo y adicto amigo y subordinado que lo quiere,

Nicolás Tuñón Cañedo


EFEMÉRIDES DE LA SEMANA DEL 25/05 AL 31/05