
El 18 de marzo no es una fecha cualquiera en la historia nacional. Es el día en que México conmemora la Expropiación Petrolera, símbolo de soberanía y orgullo. Pero en 1968, esta fecha adquirió un significado especial para Tuxpan: se convirtió en escenario de una visita presidencial que marcaría su desarrollo durante décadas.
Ese día, el entonces director de PEMEX, Jesús Reyes Heroles, invitó al presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, a este puerto veracruzano para encabezar un acto de gran relevancia: la recepción del buque-tanque “Vicente Guerrero” en los muelles de La Mata, en Tampamachoco.
Un puerto con destino petrolero
La llegada del buque no fue un hecho aislado. Representaba el fortalecimiento de la infraestructura energética del país y confirmaba a Tuxpan como un punto estratégico en la logística petrolera nacional.
En aquel contexto, el puerto comenzaba a consolidarse como nodo clave para el movimiento de hidrocarburos, lo que obligaba a pensar en obras complementarias. Entre ellas, surgió la necesidad de un dragado permanente en la barra norte, una decisión técnica que, con el paso del tiempo, resultaría fundamental para la operatividad marítima de la región.
Una visión que trascendió el petróleo
Pero la visita presidencial no se limitó al ámbito energético. En un movimiento que revela la visión integral de desarrollo impulsada por Jesús Reyes Heroles, la comitiva se trasladó también para inaugurar una obra que, más de medio siglo después, sigue siendo un referente en la vida cotidiana de los tuxpeños: la Unidad Deportiva de Tuxpan.
Este complejo no fue una ocurrencia de último momento. Su origen se remonta a la etapa en que Reyes Heroles se desempeñaba como diputado federal, desde donde impulsó proyectos clave para la ciudad, entre ellos el bulevar que hoy lleva su nombre.
La Unidad Deportiva nació como parte de una visión de ciudad moderna, donde el desarrollo no sólo se midiera en infraestructura industrial, sino también en espacios para la convivencia, el deporte y la formación de nuevas generaciones.
El legado de Reyes Heroles en Tuxpan
Durante muchos años, en reconocimiento a su papel determinante, la Unidad Deportiva llevó el nombre de “Jesús Reyes Heroles”. Sin embargo, con el paso del tiempo, una administración municipal decidió renombrarla como “Enrique Valdez Constantino”, en honor a una figura destacada del ámbito deportivo local.
Aun así, el origen de la obra permanece ligado a aquella jornada de 1968, cuando política, petróleo y desarrollo urbano coincidieron en un mismo momento histórico.
Una visita que cambió el rumbo
La presencia de Díaz Ordaz en Tuxpan no fue protocolaria. Fue, en esencia, una señal de que el puerto estaba llamado a jugar un papel importante en el futuro energético y económico del país.
La recepción del buque “Vicente Guerrero”, el impulso al dragado de la barra norte y la inauguración de infraestructura deportiva forman parte de una misma narrativa: la de un Tuxpan que comenzaba a integrarse con mayor fuerza al proyecto nacional.
Hoy, más de cinco décadas después, ese 18 de marzo de 1968 sigue resonando como una fecha clave en la memoria histórica del puerto. Porque no sólo se celebró el petróleo… también se sembraron las bases del Tuxpan moderno.




















