
El 11 de marzo de 1911 quedó registrado en la historia regional como la fecha en que el tuxpeño Galdino Casados decidió incorporarse a la lucha armada de la Revolución Mexicana, un movimiento que en ese momento se expandía por diversas regiones del país en contra del régimen de Porfirio Díaz.
De acuerdo con registros históricos recopilados por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), Galdino Casados, originario de Tuxpan, Veracruz, abandonó sus actividades civiles para enrolarse como soldado en las filas revolucionarias. Su incorporación ocurrió bajo el mando del capitán primero Gabriel Hernández, uno de los oficiales que participaban en las acciones insurgentes que se extendían por el territorio nacional durante los primeros meses de 1911.
En aquel momento, la Revolución iniciada meses antes por el llamado de Francisco I. Madero había comenzado a atraer a numerosos voluntarios provenientes de distintas regiones del país. Muchos de ellos, como Casados, eran jóvenes que decidieron sumarse al movimiento con la esperanza de transformar las condiciones políticas y sociales que prevalecían en México tras más de tres décadas de porfirismo.
La participación de tuxpeños en la Revolución Mexicana forma parte de un capítulo poco explorado de la historia local. Sin embargo, documentos históricos demuestran que habitantes de este puerto también tomaron parte en el conflicto armado que cambiaría el rumbo del país en el siglo XX.
El ingreso de Galdino Casados a las filas revolucionarias el 11 de marzo de 1911 representa uno de esos momentos en que un ciudadano de Tuxpan decidió involucrarse directamente en los acontecimientos nacionales, dejando constancia de la presencia tuxpeña en uno de los procesos históricos más trascendentes de México.
Hoy, más de un siglo después, este hecho permanece como una pequeña pero significativa efeméride que recuerda la participación de los habitantes de Tuxpan en la lucha revolucionaria que transformó al país.








