
El 11 de junio de 2019 quedó marcado como una fecha histórica para la infraestructura energética de México y para el puerto de Tuxpan. Ese día se anunció la conclusión de la construcción del gasoducto marino Sur de Texas-Tuxpan, una de las obras de transporte de gas natural más importantes desarrolladas en el continente americano.
El proyecto, construido por la empresa Infraestructura Marina del Golfo, filial de TC Energía e IEnova, consistió en un ducto submarino de aproximadamente 800 kilómetros de longitud, tendido bajo las aguas del Golfo de México desde la costa de Texas hasta las inmediaciones de Tuxpan.
La obra fue diseñada para transportar hasta 2 mil 600 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, volumen suficiente para abastecer centrales eléctricas, industrias y zonas urbanas de gran parte del país.
La llegada del gasoducto a Tuxpan consolidó al puerto veracruzano como uno de los principales nodos energéticos de México. Su conexión permitió fortalecer el suministro de gas natural proveniente de Estados Unidos, considerado una fuente estratégica para la generación de energía eléctrica y el desarrollo industrial nacional.
La construcción representó un importante reto de ingeniería debido a las condiciones del Golfo de México y a la necesidad de instalar infraestructura submarina a grandes profundidades. Durante varios años participaron cientos de especialistas, embarcaciones y equipos de alta tecnología para completar el tendido del ducto.
Además de su relevancia técnica, el proyecto colocó a Tuxpan en el centro de la transformación energética del país. Gracias a su ubicación geográfica y a la infraestructura portuaria existente, el municipio se convirtió en una pieza clave para la distribución de combustibles y energéticos hacia distintas regiones de México.
Especialistas consideran que el gasoducto Sur de Texas-Tuxpan ha contribuido a mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional, al garantizar el suministro de gas natural a diversas plantas generadoras de energía y reducir costos de producción.
A siete años de distancia, la conclusión de esta obra continúa siendo una de las inversiones energéticas más importantes vinculadas al puerto de Tuxpan durante el siglo XXI, reafirmando su papel estratégico dentro de la economía nacional y del sistema energético mexicano.


