Hay fechas que marcan para siempre el destino de un pueblo. Para Tuxpan, una de ellas es el 1 de julio de 1881, cuando la entonces Villa de Tuxpan fue elevada oficialmente a la categoría de Ciudad, un reconocimiento al extraordinario crecimiento económico, comercial y social que experimentaba el puerto en aquella época.

El decreto fue expedido en Orizaba por el gobernador constitucional del estado de Veracruz, Apolinar Castillo, a través de la H. Legislatura del Estado. Se trató del Decreto Número 55, documento que otorgó a Tuxpan una nueva jerarquía administrativa y política. Días después, el 4 de julio de 1881, el decreto fue publicado en la Gaceta Oficial del Estado, con lo que entró formalmente en vigor.

Pero aquel nombramiento no fue una simple formalidad. Era el reconocimiento de una ciudad que vivía uno de los momentos más prósperos de su historia.

Un puerto en pleno auge

Durante la segunda mitad del siglo XIX, Tuxpan se había convertido en un importante centro comercial del Golfo de México. Su puerto mantenía un intenso intercambio marítimo con Europa, Estados Unidos y diversos puntos del Caribe, permitiendo la llegada de mercancías que daban un aire cosmopolita a la población.

El historiador tuxpeño Obed Zamora describe aquella época como un periodo de extraordinaria bonanza económica. Las calles del centro albergaban elegantes tiendas donde era posible adquirir ropa importada de Europa y Estados Unidos, sederías, lencerías, boneterías y establecimientos especializados en herramientas destinadas a las actividades agrícolas, ganaderas y comerciales de la región.

Aquella prosperidad también podía apreciarse en la arquitectura de la ciudad.

Los techos naranjas que distinguían a Tuxpan

Una de las imágenes más características del antiguo Tuxpan era el color anaranjado de los techos que cubrían las casas del centro histórico.

No era una casualidad. Las resistentes tejas de barro provenían de Marsella, Francia, y llegaban como lastre en los barcos mercantes que cruzaban el océano Atlántico rumbo al puerto tuxpeño. Una vez descargadas las mercancías, esas tejas encontraban un nuevo hogar sobre las viviendas locales, convirtiéndose en parte del paisaje urbano que maravillaba a visitantes y habitantes.

Con el paso del tiempo, la producción local comenzó a competir con aquellas importaciones. Destacaron las fábricas propiedad del vicecónsul británico Robert N. Greer y del reconocido empresario tuxpeño Francisco «Don Chico» Chao, cuyas tejas abastecieron buena parte de la creciente ciudad.

El reconocimiento a una ciudad con futuro

La elevación de Tuxpan a la categoría de ciudad no fue producto del azar. Representó el reconocimiento oficial a una población que se consolidaba como un importante puerto comercial, con una economía dinámica, infraestructura en crecimiento y una ubicación estratégica que la convertía en puerta de entrada al norte de Veracruz y la Huasteca.

Más de un siglo después, aquella decisión continúa siendo uno de los acontecimientos más trascendentes de la historia tuxpeña.

Cada 1 de julio, Tuxpan recuerda el momento en que dejó de ser villa para convertirse oficialmente en ciudad, una distinción que reconocía el esfuerzo de generaciones de comerciantes, navegantes, artesanos y habitantes que hicieron del puerto uno de los más importantes del Golfo de México.

Fuentes consultadas:

  • Decreto No. 55 de la H. Legislatura del Estado de Veracruz, expedido el 1 de julio de 1881 y publicado en la Gaceta Oficial el 4 de julio del mismo año.
  • Obed Zamora, Crónicas de Tuxpan (2012).

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