Daniel… la luz al final del túnel en el Distrito 5
En política, las apariciones rara vez son inocentes. Menos cuando aparecen justo donde hay reflector, votos frescos y una fotografía ganadora.
Eso es lo que ocurre con el diputado federal Francisco Javier Velázquez Vallejo, representante del Distrito 5 con cabecera en Poza Rica, quien de pronto vuelve a figurar en Tuxpan en eventos públicos relacionados con educación, becas y primera infancia. Temas nobles, sí. Pero también temas de alta rentabilidad política.
El detalle no es menor. Durante mucho tiempo, el legislador federal prácticamente desapareció del radar tuxpeño. Yo recuerdo una de sus pocas visitas a Tuxpan: no fue una gira profunda, ni un recorrido por comunidades, ni un encuentro amplio con sectores sociales. Fue una presencia breve en el centro de la ciudad. Incluso la entrevista ocurrió mientras nos boleábamos los zapatos en la Plaza Cívica. Ahí expresó su respaldo total a las ideas de continuidad de la Cuarta Transformación, ideas que, con el paso del tiempo, terminaron convertidas en realidad política nacional.
Pero después de aquello, apareció poco o nada. Y ahora reaparece… La pregunta es inevitable: ¿vuelve por compromiso legislativo o porque ya olió la ruta de la reelección?
El contexto del Distrito 5 obliga a mirar con cuidado. Poza Rica es la cabecera y tiene peso electoral, pero Morena llegó al triunfo municipal por la vía de los tribunales. Tamiahua fue ganada por el Verde, primero en la elección ordinaria y después en la extraordinaria, aunque por una diferencia mínima. Tihuatlán no fue precisamente una postal cómoda para Morena. Coatzintla suma, sí, pero no alcanza por sí sola para ordenar todo el tablero regional.
En cambio, Tuxpan aparece como el punto luminoso.
Daniel Cortina Martínez no solo ganó la presidencia municipal: arrasó. Derrotó a Alberto Silva Ramos, un personaje de peso, con nombre, estructura y pasado político. Y lo venció de tal manera que el resultado tuvo un efecto simbólico: Alberto Silva no perdió solamente una elección, perdió la ciudad.
Por eso Daniel se convirtió, casi de inmediato, en el activo más llamativo de Morena en el Distrito 5. Tiene votos, tiene narrativa, tiene territorio y tiene algo que no se compra fácilmente: momento político.
Ahí está la clave.
Si Morena quisiera leer fríamente los números, tendría que reconocer que Tuxpan ya no puede ser tratado como simple municipio acompañante de Poza Rica. La cabecera distrital pesa, por supuesto. Pero una cosa es tener la cabecera y otra muy distinta es tener la fuerza política más fresca del distrito.
Hoy, esa fuerza está en Tuxpan. Por eso resulta tan llamativa la presencia del diputado federal en actos encabezados por Daniel Cortina. No se está fotografiando en cualquier parte. Se está parando junto al alcalde que representa la victoria más clara, más limpia y más contundente de Morena en esta zona.
Y si el legislador piensa en reelegirse, como todo parece indicar por su repentina aparición pública, tendrá que enfrentar una pregunta incómoda: ¿con qué cara le pedirá nuevamente el voto a un municipio al que prácticamente no volvió?
La política mexicana tiene memoria corta, pero los pueblos no siempre. En Tuxpan se sabe quién camina, quién regresa, quién solo saluda y quién aparece cuando ya huele a boleta electoral.
La anterior diputación federal demostró que en tiempos de Andrés Manuel López Obrador bastaba muchas veces con la marca. La gente votaba por el movimiento, por la continuidad, por el proyecto nacional. Pero los tiempos cambian. La marca sigue pesando, sí, pero ya no alcanza igual. Ahora los liderazgos locales importan más.
Y en ese terreno, Daniel Cortina tiene una ventaja evidente.
No se trata necesariamente de decir que Daniel deba ir por la diputación federal, porque aparte de todo el me aseguró en entrevista que no dejaría el cargo de Presidente Municipal hasta terminar su mandato. Apenas inicia su responsabilidad como alcalde y Tuxpan espera resultados. Lo que sí queda claro que cualquier candidatura federal de Morena en el Distrito 5 tendría que pasar por Tuxpan, dialogar con Tuxpan y, sobre todo, reconocer el peso político que hoy representa el grupo que ganó Tuxpan.
En mi opinión, aunque Poza Rica tiene la cabecera, Tuxpan tiene la luz… Y en medio de un distrito con triunfos judicializados, victorias cerradas, municipios competidos y liderazgos dispersos, Daniel Cortina aparece como eso: la luz al final del túnel para Morena en el Distrito 5.
La pregunta final no es si el diputado federal quiere reelegirse. La pregunta verdadera es si Morena se atreverá a repetir la fórmula del diputado invisible o si entenderá que, por números, por territorio y por momento político, Tuxpan ya merece poner la mesa… ¡Y ahí tienen a Citlali Medellín! Aunque no quiera…



