
En los primeros meses de la participación de México en la Segunda Guerra Mundial, las costas del Golfo vivían uno de los periodos de mayor tensión de su historia. Los submarinos alemanes patrullaban las rutas marítimas y representaban una amenaza constante para la navegación, por lo que la vigilancia aérea se convirtió en una prioridad nacional.
En ese contexto, el 5 de julio de 1942 quedó registrado un episodio poco conocido, pero de enorme importancia para la historia militar del país y de Tuxpan.
Un día antes, el 4 de julio de 1942, se había emitido la orden para establecer una base de operaciones en Tuxpan con una escuadrilla de aviones North American AT-6B, reforzando la vigilancia sobre el litoral del Golfo de México.
Al día siguiente, el Mayor Piloto Aviador Luis Noriega Medrano recibió el aviso de un avión comercial que reportó haber observado un submarino navegando semisumergido cerca de la costa. Tras obtener la autorización correspondiente, despegó en un AT-6 armado con dos bombas de 100 libras para interceptar al objetivo.
Luego de localizar al submarino, Noriega realizó el ataque. La primera bomba cayó cerca de la parte delantera de la nave enemiga y la segunda impactó en la zona central. Aunque el submarino logró escapar sumergiéndose, la acción obligó a su tripulación a realizar maniobras de emergencia.
La evidencia de aquel enfrentamiento quedó registrada en documentos alemanes. La bitácora del submarino U-129 consigna que el 5 de julio de 1942 la embarcación realizó cuatro inmersiones de emergencia después de ser detectada por aeronaves. En una de las anotaciones aparece la leyenda en alemán:
«Alarm vor Flugzeug… Typ North American…»
Lo anterior confirma que el submarino fue sorprendido por un avión mexicano del mismo tipo utilizado por la escuadrilla destacada para proteger el litoral del Golfo.
Aunque el U-129 no fue hundido, el episodio demuestra que México no permaneció pasivo frente a la amenaza de los submarinos alemanes. Antes incluso de la creación del histórico Escuadrón 201, pilotos mexicanos ya realizaban patrullajes armados y misiones de combate para proteger las costas nacionales.
Para Tuxpan, este acontecimiento representa un capítulo especial de su historia. La instalación de la base aérea en 1942 convirtió al puerto en un punto estratégico para la defensa del Golfo de México durante la guerra, antecedente de la infraestructura militar que posteriormente daría origen al aeropuerto conocido como Fausto Vega Santander.
Más de ocho décadas después, aquel vuelo del Mayor Luis Noriega Medrano recuerda que los cielos de Tuxpan también formaron parte del escenario de la Segunda Guerra Mundial, cuando pilotos mexicanos salieron en defensa del territorio nacional frente a una amenaza que navegaba bajo las aguas del Golfo.
Fuente histórica: Samuel Banda Arredondo, La Fuerza Aérea Mexicana ataca submarinos alemanes, con base en documentación militar mexicana y la bitácora del submarino alemán U-129.


