Hospital se queda sin agua en pleno estiaje; trabajadores apuntan a CAEV
Tuxpan, Veracruz.— La falta de agua registrada el domingo veinticuatro de mayo en el Hospital IMSS Bienestar “Emilio Alcázar” encendió la molestia del personal médico, que denunció condiciones insalubres para trabajar y atender pacientes; sin embargo, el fondo del problema apunta más allá de la dirección hospitalaria: al suministro que debe garantizar la CAEV.
Trabajadores señalaron que no había agua suficiente ni para lavarse las manos, usar sanitarios o mantener limpios utensilios y áreas básicas de atención. La situación, dijeron, provocó retrasos en estudios médicos y generó focos de contaminación dentro de una institución de salud.
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Ante los reclamos, el director del hospital, Dr. Romualdo Cruz Cerecedo, explicó que la temporada de estiaje ha complicado el abasto y que la red municipal no alcanza para llenar los depósitos del nosocomio. También aseguró que se realizaron gestiones ante el municipio y ante la Comisión del Agua del Estado de Veracruz.
De acuerdo con versiones recabadas, CAEV fue notificada en tiempo y forma sobre la necesidad de abastecer al hospital mediante pipas. La paraestatal cuenta con unidades para atender este tipo de contingencias y, de hecho, este lunes el servicio fue normalizado tras el llenado de cisternas.
El punto crítico es que un hospital no puede ser tratado como un usuario común. En temporada de estiaje, CAEV debería priorizar el abasto por pipa no sólo al Hospital IMSS Bienestar “Emilio Alcázar”, sino a todos los hospitales y unidades médicas del municipio.
La inconformidad también alcanzó al titular local de CAEV, el ingeniero Jorge Alberto Vargas Chavelo, a quien diversos sectores han señalado desde hace tiempo por presunta falta de respuesta ante reclamos ciudadanos relacionados con el servicio de agua.
Aunque la dirección del hospital reconoció que no son condiciones adecuadas para trabajar, sostuvo que el problema no se debió a falta de gestiones internas, sino a fallas externas en la distribución del líquido.
El episodio deja una pregunta de fondo: si CAEV pudo surtir agua este lunes, ¿por qué no se garantizó antes el abasto a un hospital?
En una casa, la falta de agua es una molestia. En un hospital, es un riesgo sanitario.


