
Durante muchos años, la muerte de Mercedes Lazo Fernández y César Basañez Fano fue presentada como una historia romántica: ella, supuestamente una joven rica, habría ingerido arsénico porque no podía casarse con un muchacho pobre; él, después de conocer su muerte, se habría ahorcado.
Sin embargo, los documentos oficiales cuentan una historia muy distinta.
Las actas 349 y 350 del Registro Civil de Tuxpan establecen que Mercedes y César murieron el mismo día, a la misma hora, en el mismo lugar y por heridas de arma de fuego.
Dos muertes a la misma hora
Mercedes Lazo Fernández murió el 8 de noviembre de 1897, a las 6:15 de la tarde. Tenía 18 años, era soltera y falleció por una herida de arma de fuego en el cráneo.
El acta 349 señala que la muerte ocurrió en una casa de la calle Morelos, en Tuxpan. Mercedes era hija de Miguel Lazo Morales, tipógrafo de 57 años y natural de Tampico, y de Anastasia Fernández.
Fue sepultada en el departamento de primera clase del cementerio de Tuxpan. Su defunción quedó asentada a las once de la mañana del 9 de noviembre de 1897.
Inmediatamente después aparece el acta 350, correspondiente a César Basañez Fano.
César también murió el 8 de noviembre de 1897, exactamente a las 6:15 de la tarde, en una casa de la calle Morelos. Tenía 21 años, era soltero, comerciante y presentaba una herida de arma de fuego en la cabeza.
Era hijo de Pedro Basañez y Rosalía Fano —apellido cuya lectura en el documento manuscrito todavía debe considerarse provisional—. También fue sepultado en el departamento de primera clase del cementerio.
César no era pobre
Los documentos y la investigación histórica también obligan a corregir otro elemento de la narración romántica: César no era un joven pobre ni carecía de posición social.
El acta lo identifica como comerciante. Además, era hijo de Pedro Basañez, uno de los hombres más prósperos del Tuxpan de finales del siglo XIX. La familia Basañez estaba relacionada con propiedades y actividades comerciales importantes de la ciudad.
Mercedes, en cambio, era hija de un tipógrafo. Su familia podía ocupar una posición respetable dentro de la sociedad tuxpeña, pero no era la familia rica que aparece en la versión popular.
La leyenda, por lo tanto, no solamente modificó la forma en que murieron: también invirtió la situación económica de los protagonistas.
La versión conocida no coincide con las actas
La narración según la cual Mercedes murió envenenada y César se ahorcó después resulta incompatible con los registros oficiales.
Las dos actas señalan:
- La misma fecha: 8 de noviembre de 1897.
- La misma hora: 6:15 de la tarde.
- El mismo lugar: una casa de la calle Morelos.
- Lesiones producidas por arma de fuego.
- Dos inscripciones consecutivas: las actas 349 y 350.
No pudieron ocurrir dos muertes separadas por varias horas y mediante arsénico y ahorcamiento cuando el Registro Civil asentó que ambos fallecieron simultáneamente y por heridas de arma de fuego.
Lo que todavía no sabemos
Las actas no dicen quién disparó ni explican qué ocurrió dentro de aquella casa.
Por esa razón, los documentos demuestran que Mercedes y César murieron violentamente, pero no permiten establecer si fueron asesinados por una tercera persona, si uno disparó contra el otro, si existió algún acuerdo entre ambos o si sucedió algo diferente.
Tampoco están comprobados documentalmente otros elementos de la versión romántica: la oposición de las familias, el supuesto compromiso impuesto a Mercedes, la amenaza de enviarla a España o las cartas secretas entre los jóvenes.
Incluso desconocemos quién transformó la historia, cuándo comenzó a circular la versión del veneno y el ahorcamiento o con qué propósito fueron alterados los hechos.
Una tragedia que no necesita adornos
Mercedes Lazo y César Basañez murieron violentamente en Tuxpan durante la tarde del 8 de noviembre de 1897. Eran dos jóvenes de 18 y 21 años cuyas vidas terminaron a la misma hora y dentro de una casa de la calle Morelos.
Eso es lo que se encuentra documentado.
La historia no necesita arsénico, sogas, diferencias sociales inventadas ni escenas agregadas con el paso de los años. La realidad asentada en dos actas consecutivas del Registro Civil ya es suficientemente estremecedora.
A más de un siglo de aquellas muertes, Tuxpan conserva el recuerdo de Mercedes y César. Pero recordarlos también exige separar la leyenda de los documentos y reconocer con honestidad que todavía desconocemos quién disparó y qué sucedió realmente aquella tarde.
Fuentes: Registro Civil de Tuxpan, actas de defunción 349 y 350, imágenes 756 y 757 de 817; Archivo General del Estado de Veracruz, documentos consultados mediante FamilySearch.
Descarga aquí el Acta donde se especifica que Mercedes Lazo murió de un balazo en la cabeza.
Descarga aquí el Acta donde se especifica que César Basáñez murió de un balazo en la cabeza.
EFEMÉRIDES DE LA SEMANA DEL 02/11 AL 08/11

NACE CARLOS CARDÁN













