
El 6 de diciembre de 2012 marcó un hito en la transformación comercial y urbana de Tuxpan, Veracruz. Ese día, autoridades municipales y representantes del corporativo Liverpool encabezaron la ceremonia oficial de colocación de la primera piedra de lo que sería la primera tienda departamental de gran formato en la historia moderna del puerto.
Con una inversión millonaria y un ambicioso proyecto arquitectónico, Liverpool eligió a Tuxpan como punto estratégico para su expansión hacia Veracruz Norte, reconociendo el crecimiento económico de la región impulsado por el turismo, el comercio y la actividad energética. La llegada de la cadena representó, en su momento, un mensaje claro: Tuxpan se consolidaba como un polo regional de consumo y servicios. En ese momento, ni Poza Rica tenía un Liverpool, lo más cercano a una tienda de esta categoría era una filial del mísmo grupo llamada Fábricas de Francia.
Un proyecto que cambió el paisaje urbano
La ceremonia tuvo lugar en el terreno ubicado en el corredor comercial emergente del bulevar Demetrio Ruiz Malerva, en la colonia Zapote Gordo pero enfrente de Jardines, donde posteriormente se levantaría el edificio de varios niveles que hoy forma parte del complejo comercial más moderno de la ciudad. La obra prometía —y cumplió— generar empleos directos e indirectos, además de detonar la instalación de nuevas marcas y franquicias atraídas por la presencia del gigante departamental.
Para la administración municipal de aquel entonces, la colocación de la primera piedra se anunció como un paso firme hacia la modernización de Tuxpan, no sólo en términos comerciales, sino también en infraestructura, movilidad y desarrollo urbano.
Impacto en la vida cotidiana
Desde su inauguración, Liverpool se convirtió en un punto de encuentro y referencia para los habitantes del puerto y de municipios vecinos como Álamo, Tihuatlán, Tamiahua y Naranjos. La tienda no sólo diversificó la oferta de productos y servicios, sino que también introdujo nuevas dinámicas de consumo, eventos y temporadas comerciales que hasta ese momento no se vivían a gran escala en la ciudad.
Un antes y un después
A más de una década de aquella ceremonia de 2012, la primera piedra de Liverpool simboliza el inicio de una etapa de expansión urbana en Tuxpan que continuó con la llegada de nuevas plazas, restaurantes, cines y cadenas nacionales. Ese 6 de diciembre permanece como una fecha clave para entender cómo el puerto comenzó a adquirir el rostro moderno que muestra hoy.



