El último día de 1921 no solo cerró un año convulso para México; también marcó el punto de quiebre de su literatura. El 31 de diciembre de 1921, el poeta y abogado Manuel Maples Arce publicó la hoja volante “Actual No. 1”, el manifiesto que dio vida a la vanguardia del movimiento estridentista, una corriente artística que proclamó la ruptura con el orden estético dominante, celebró la modernidad urbana y convirtió el escándalo creativo en manifiesto de época.

Esa hoja, impresa como panfleto de combate cultural, no tardó en abandonar el escritorio para convertirse en acto callejero: el mismo 31 de diciembre, en la madrugada que anunciaba 1922, los primeros ejemplares del manifiesto fueron pegados en las calles de la Ciudad de México, entre transeúntes nocturnos, muros fríos y el eco de una capital que apenas despertaba a la era de las vanguardias. Fue un gesto deliberado: no buscaban lectores; buscaban testigos.

Tuxpan como firma de fuego

Aunque el manifiesto se publicó físicamente en la capital, la conexión con Tuxpan se volvió parte del ADN simbólico del estridentismo: en publicaciones y reediciones posteriores, Maples Arce empleó “Tuxpan” como firma alegórica, un guiño a Veracruz Norte, al puerto que representaba —en el imaginario estridentista— el territorio de la nueva sensibilidad, la orilla donde la tradición debía estrellarse para dar paso a lo nuevo.

Décadas después, esa firma simbólica se convirtió en memoria urbana del propio municipio: el Bulevar Manuel Maples Arce en Tuxpan es hoy una de las arterias principales de la ciudad, no por un capricho nominal, sino como reconocimiento a un hombre que encendió un movimiento que cambió la conversación literaria del país y cuyo eco conceptual abrazó al puerto como emblema de modernidad, irreverencia y vanguardia.

Una vanguardia con ruido de puerto

El estridentismo, nacido en 1921, fue también el primer movimiento literario mexicano que entendió la ciudad como máquina, ritmo y manifiesto: los cables, los anuncios, el telégrafo, los autos, el humo, los trenes, el estruendo. Todo era poesía, si hacía ruido.

Y en esa proclamación de lo nuevo, Tuxpan —aunque no el punto físico del nacimiento del movimiento— se convirtió en uno de sus lugares emocionales y conceptuales, un faro simbólico del norte veracruzano que ayudó a imaginar un México distinto: más eléctrico, más estridente, más insolente, más moderno.

La efeméride que Tuxpan debe contar

Recordar el 31 de diciembre de 1921 en clave tuxpeña no es estirar la historia, sino completarla: Tuxpan es parte del mapa simbólico del movimiento que cambió la literatura mexicana. Porque las vanguardias no solo nacen donde se imprimen: nacen donde se recuerdan, se nombran y se vuelven conversación colectiva.

Hoy, cuando Tuxpan mira al Golfo y repasa su calendario, puede decir con justicia: en la firma simbólica del 31 de diciembre de 1921, también estaba el nombre del puerto que dio vida a la estridencia mexicana.


EFEMÉRIDES DE LA SEMANA DEL 10/11 AL 16/11

Lunes 10/11
Miércoles 12/11
Jueves 13/11
Viernes 14/11
Sábado 15/11
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