
El 28 de noviembre de 1930, la prestigiosa revista estadounidense Oil Weekly, una de las publicaciones más influyentes de la industria petrolera en la primera mitad del siglo XX, publicó un reportaje histórico que marcaría un hito en la percepción internacional sobre el petróleo mexicano: la reseña técnica y geológica de los yacimientos del norte de la Faja de Oro, destacando el gran potencial de los depósitos de queroseno y gasolina en la región.
La Faja de Oro, ubicada en un arco petrolero que cubre áreas de Cerro Azul, Álamo, Tepetzintla, Naranjos y Potrero del Llano, representó en su época el corazón petrolero de México, y uno de los campos más productivos del mundo.
🛢️ Un reconocimiento internacional
La publicación de Oil Weekly no fue un artículo más — fue una validación técnica y global del potencial energético mexicano. Reconocía:
- la riqueza del subsuelo veracruzano
- la calidad del crudo extraído
- la viabilidad económica de su refinación
- y su integración en los mercados internacionales
Este reportaje contribuyó a consolidar el prestigio científico y comercial de la región en el mapa petrolero mundial.
🚢 El papel de Tuxpan en esta historia
Aunque los pozos más sobresalientes estaban tierra adentro, en el norte de Veracruz, la exportación y logística petrolera dependían del puerto de Tuxpan.
Desde sus muelles partían:
- buques cargueros con derivados del petróleo
- embarcaciones que abastecían refinerías
- suministros técnicos
- y tráfico mercantil vinculado a la industria energética
Tuxpan funcionó como puente entre los yacimientos y el mundo petrolero internacional, siendo nodo marítimo clave en la cadena de suministro.
👷♂️ Impacto económico y social
Durante los años de auge petrolero:
- llegaron compañías extranjeras
- se generaron empleos técnicos y manuales
- crecieron nuevas áreas urbanas
- se transformaron costumbres y ritmos laborales
- se integró la región a la economía global
La Faja de Oro no sólo fue un campo petrolero:
fue un fenómeno social, migratorio y económico que cambió para siempre la identidad de las comunidades del norte veracruzano.
Fue un reconocimiento que situó a la Faja de Oro y al norte de Veracruz —con Tuxpan como puerta de salida— en el epicentro de la geopolítica energética del siglo XX.




