
El 23 de septiembre de 2014 falleció el doctor Vicente Alfredo Peláez Velázquez, médico tuxpeño que durante décadas combinó el ejercicio de su profesión con el servicio público, la actividad política y la formación deportiva de varias generaciones.
Había nacido en Tuxpan el 19 de julio de 1956. Desde joven encontró su vocación en la medicina, pero nunca se quedó encerrado entre las cuatro paredes de un consultorio. Participó activamente en la vida de su ciudad y ocupó diversas responsabilidades dentro de instituciones públicas.
Fue jefe del Departamento Médico del Cereso Regional, vocal consejero médico del Consejo Tutelar para Menores Infractores, subdirector médico y director médico interino del Hospital Regional “Dr. Emilio Alcázar”. También estuvo al frente del Centro de Estudios Tecnológicos de Turismo y Hotelería “Miguel Alemán Valdés”.
Pero el doctor Peláez tenía otra pasión: el taekwondo.
Como cinta negra y fundador de su propio instituto, dedicó años a enseñar disciplina, constancia y respeto a niñas, niños y jóvenes de Tuxpan. De aquel proyecto deportivo surgieron varias generaciones de alumnos y competidores que llevaron el nombre de la ciudad a torneos realizados dentro y fuera de la región.
También participó en la política local y llegó a desempeñarse como coordinador distrital de Movimiento Ciudadano. Tenía posturas firmes, opinaba sobre los problemas de Tuxpan y nunca escondió su simpatía por los movimientos políticos de izquierda.
Vicente Alfredo Peláez Velázquez falleció a los 58 años. Su muerte dejó un vacío entre familiares, amigos, pacientes, compañeros y alumnos que lo conocieron como médico, servidor público, maestro y promotor deportivo.
A doce años de su partida, su nombre permanece ligado a una etapa importante de la medicina y el taekwondo tuxpeños.
Porque hay personas que dejan su recuerdo en una fotografía o en una placa. El doctor Peláez lo dejó, sobre todo, en la memoria de quienes recibieron de él una consulta, una orientación o una enseñanza dentro del tatami.














