
El 22 de diciembre de 1899 nació Juan M. Montiel, una figura fundamental en la historia cultural de Tuxpan, Veracruz. Su nombre está íntimamente ligado a la formación musical, a la disciplina artística y a la construcción de una tradición sonora que, con el paso de las décadas, se volvió identidad para la ciudad.
Don Juan M. Montiel no solo fue músico: fue maestro, formador de generaciones y sembrador de vocaciones. En una época en la que la enseñanza artística no era accesible ni sistemática, su trabajo abrió caminos y sentó bases sólidas para el estudio de la música clásica, la ejecución instrumental y la lectura musical en Tuxpan.
La Academia “Juventino Rosas”: una escuela para el porvenir
Entre sus aportaciones más trascendentes se encuentra la fundación de la Academia Musical “Juventino Rosas”, institución que se convirtió en un referente regional. Desde sus aulas salieron intérpretes y docentes que no solo dominaron la técnica, sino que entendieron la música como oficio, vocación y servicio cultural.
La academia fue, además, un punto de encuentro para la comunidad: un espacio donde la música dejó de ser privilegio de pocos para convertirse en lenguaje común, presente en ceremonias cívicas, actos religiosos, eventos sociales y celebraciones populares.
Una estirpe que hizo de la música un legado
El impacto de Don Juan M. Montiel trascendió su propia obra. Su ejemplo dio origen a una estirpe musical, continuada por su familia y alumnos, que mantuvo viva la enseñanza y la interpretación durante décadas. Agrupaciones y proyectos posteriores —como la reconocida orquesta Classifonía— son herederos directos de esa visión: rigor, sensibilidad y amor por la música.
Más que notas: identidad
Hablar de Don Juan M. Montiel es hablar de identidad tuxpeña. Su legado no se mide solo en partituras o conciertos, sino en la memoria colectiva de una ciudad que aprendió a escucharse a sí misma. Gracias a su labor, la música se volvió parte del pulso cotidiano de Tuxpan: en las bandas, en los salones, en las escuelas y en el corazón de quienes encontraron en ella una forma de expresión y pertenencia.
Efeméride viva
A más de un siglo de su nacimiento, el 22 de diciembre no es solo una fecha en el calendario. Es la conmemoración de un hombre cuya vida transformó la cultura musical de Tuxpan y cuyo legado continúa resonando, nota a nota, en cada generación que toma un instrumento y decide hacer de la música su camino.
Porque en Tuxpan, la música también tiene apellido: Montiel. 🎶












