En Tuxpan hay historias que se escriben con tinta, otras con versos… y algunas con sudor y determinación. El 2 de diciembre de 1955 nacieron Roberto y Ricardo Gamboa Hernández, conocidos por todos como los cuates Gamboa, dos personajes que forman parte del alma viva del puerto: campeones arriba del ring y embajadores del sabor tuxpeño frente al mercado municipal.

De la cuna al cuadrilátero

Crecieron con el mar a la vista y la lucha diaria como escuela. Desde niños, el boxeo no era una distracción: era un destino. En un pequeño gimnasio —sin lujos, con guantes remendados y corazón a prueba de golpes— los Gamboa empezaron a forjar una historia que aún hoy provoca reverencia entre quienes los recuerdan en plenitud de combate.

A los diez años ya subían al ring como veteranos diminutos. En 1964 arrasaron en los torneos municipales, dominando la categoría minimosca. Mientras otros niños soñaban con juguetes, ellos soñaban con cinturones de campeón.

Puños que viajaron lejos

Tuxpan fue su origen, pero el país entero conoció la furia de sus manos.
Roberto —raspado de toro bravo— peleaba en mosca; Ricardo —rápido y certero— en minimosca. Ganaron combates regionales y estatales, y terminaron midiéndose con los mejores de México en San Luis Potosí, Monterrey, Hermosillo y la Ciudad de México.

Llegaron incluso al mítico gimnasio Jordán en Arcos de Belén, donde compartieron sudor con figuras legendarias del boxeo nacional. Aquellos eran tiempos de peleas largas, bolsas modestas y entrenamientos salvajes. No peleaban por fama: peleaban por orgullo y por Tuxpan.

Del ring al corazón del pueblo

Con el paso de los años, los cuates Gamboa no se convirtieron en estrellas de televisión ni coleccionistas de mansiones. Su verdadera grandeza quedó en la memoria colectiva.

Hoy, cualquiera que recorra la entrada del mercado municipal los encontrará ahí:
con sus empanadas tradicionales, con su sonrisa franca, con la sencillez intacta de quienes no necesitan demostrar nada.

Las empanadas de los Gamboa no sólo se venden: se heredan, se recomiendan, se buscan.

El Gym Cuate Gamboa: semillero de campeones

El legado no se apagó.
El “Gym Cuate Gamboa” en Tuxpan sigue formando pugilistas, enseñando que el boxeo es disciplina, humildad y respeto. Cada golpe que resuena en esas paredes es un eco de los días en que dos muchachos tuxpeños se hacían hombres a fuerza de voluntad.

Mucho más que boxeadores

Roberto y Ricardo Gamboa Hernández no fueron ídolos inalcanzables:
fueron los nuestros.
Nuestros niños del puerto.
Nuestros héroes con guantes.
Nuestros maestros sin salón.

Su vida nos enseña que la verdadera gloria no está sólo en las victorias, sino en mantenerse de pie ante la vida, sabiendo que se luchó con honor.


EFEMÉRIDES DE LA SEMANA DEL 29/12 AL 04/01

Lunes 29/12
Miércoles 31/12
Jueves 01/01
Viernes 02/01
Sábado 03/01
Domingo 04/01

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