
La mañana del 12 de noviembre de 2012 quedó marcada en la memoria colectiva de los tuxpeños luego de que un incendio de grandes proporciones consumiera gran parte del conocido comercio Super Alan, ubicado en la zona centro de la ciudad. El siniestro, que inició alrededor del mediodía, generó una impresionante columna de humo visible desde diversos puntos del municipio y provocó la movilización inmediata de corporaciones de auxilio.
De acuerdo con reportes de la época, las primeras llamas fueron detectadas poco después de las 13:00 horas, momento en que empleados y clientes fueron evacuados de manera urgente. El fuego avanzó con rapidez debido a la presencia de materiales inflamables dentro del inmueble, lo que ocasionó que el incendio escalara a niveles incontrolables durante los primeros minutos.
Cuerpos de emergencia en acción
Elementos del Cuerpo de Bomberos, Protección Civil, Policía Municipal y voluntarios se coordinaron para contener el siniestro. Debido a la magnitud del incendio, se requirió apoyo adicional de pipas privadas y organismos de auxilio cercanos. Las labores se extendieron por varias horas mientras las llamas emergían del edificio “como un dragón echando bocanadas de fuego y humo”, según describieron cronistas y medios locales.
La intensa humareda obligó a suspender actividades en negocios vecinos, así como a desalojar temporalmente viviendas y escuelas cercanas para prevenir intoxicaciones y riesgos estructurales.
Daños materiales y impacto social
El incendio dejó pérdidas cuantiosas, pues Super Alan era reconocido como un comercio tradicional de Tuxpan, dedicado a la venta de artículos diversos y de alto movimiento. Aunque no se reportaron fallecidos, algunos trabajadores y elementos de emergencia fueron atendidos por inhalación de humo y fatiga.
El siniestro generó un fuerte impacto entre los habitantes, quienes se congregaron en las inmediaciones —manteniendo distancia por seguridad— para presenciar un hecho que muchos calificaron como “uno de los incendios más fuertes vistos en décadas en el centro de la ciudad”.
Una fecha que Tuxpan no olvida
El incendio de Super Alan no solo significó la pérdida de un establecimiento emblemático, sino que también puso de relieve la necesidad de reforzar protocolos de protección civil, infraestructura contra incendios y medidas preventivas para comercios del centro histórico.
Doce años después, el recuerdo permanece vivo como uno de los episodios más dramáticos de la vida urbana tuxpeña, un suceso que marcó a generaciones y que todavía se evoca como parte de la memoria colectiva de la ciudad.



















