El 12 de febrero de 2009, la Santa Sede anunció el nombramiento de Juan Navarro Castellanos como nuevo Obispo de la Diócesis de Tuxpan, marcando un momento significativo para la comunidad católica de Veracruz Norte.

La designación fue realizada por el Papa Benedicto XVI, dentro del proceso ordinario de sucesión episcopal. Con este nombramiento, la diócesis tuxpeña iniciaba una nueva etapa pastoral tras la vacante dejada por su antecesor.

Una diócesis estratégica en el norte de Veracruz

La Diócesis de Tuxpan, erigida en mil novecientos sesenta y dos, abarca una amplia región del norte del estado, integrando parroquias tanto urbanas como rurales. Su sede se encuentra en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en el corazón del puerto.

El nombramiento de un nuevo obispo no es un simple relevo administrativo: implica la conducción espiritual, pastoral y organizativa de miles de fieles, así como la representación institucional de la Iglesia en la región.

Perfil pastoral

Juan Navarro Castellanos contaba con trayectoria sacerdotal previa y experiencia en labores pastorales y formativas dentro de la Iglesia mexicana. Su designación respondió a la necesidad de dar continuidad al trabajo evangelizador y fortalecer la vida eclesial en un territorio con profundas raíces religiosas.

Durante su ministerio episcopal en Tuxpan, impulsó actividades pastorales, formación del clero y cercanía con comunidades parroquiales, especialmente en zonas rurales.

Un momento que quedó en la memoria local

El anuncio del doce de febrero de dos mil nueve fue recibido con expectativa entre los fieles tuxpeños. El arribo de un nuevo obispo siempre representa renovación, esperanza y reorganización interna dentro de la diócesis.

Hoy, a más de una década de distancia, aquella fecha permanece como parte de las efemérides religiosas del municipio, recordando el día en que Tuxpan recibió a su nuevo pastor.


EFEMÉRIDES DE LA SEMANA DEL 09/03 AL 15/03

Facebook Comments Box