
El 12 de enero de 2020, Tuxpan dejó constancia material de su memoria cívica con la develación del busto en honor del Lic. Pericles Namorado Urrutia, colocado en el bulevar Demetrio Ruiz Malerva, dentro de la colonia Zapote Gordo. El acto, sencillo pero cargado de significado, reunió a familiares, amistades y ciudadanos que reconocieron en su figura a un hombre profundamente ligado a la vida pública y social del municipio.
La ceremonia no fue únicamente protocolaria. Para muchos tuxpeños representó un ejercicio de memoria colectiva, una forma de anclar en el espacio urbano el recuerdo de quienes, desde el ámbito profesional y ciudadano, contribuyeron a la construcción de la comunidad. El busto, colocado a la vista de transeúntes y automovilistas, convirtió un tramo del bulevar en punto de referencia histórica, donde la ciudad dialoga con su pasado.
Pericles Namorado Urrutia es recordado como un profesional del Derecho que dejó huella por su trato cercano y su vocación de servicio. Más allá de cargos o reconocimientos formales, su nombre quedó asociado a una época en la que la participación cívica y el compromiso personal eran pilares del tejido social tuxpeño. De ahí que el homenaje haya trascendido a lo familiar para convertirse en un acto de identidad local.
Con el paso del tiempo, este tipo de memoriales cumplen una función silenciosa pero esencial: recordar a las nuevas generaciones que la historia de Tuxpan no se escribe solo con grandes fechas nacionales, sino también con vidas concretas, con ciudadanos que, desde su trinchera, ayudaron a dar forma a la ciudad.
El busto de Pericles Namorado Urrutia, develado aquel 12 de enero de 2020, permanece así como símbolo de reconocimiento y gratitud, integrado ya al paisaje urbano y a la memoria viva de Tuxpan.










