
La mañana del 11 de diciembre de 1953 quedó grabada en la memoria colectiva de los tuxpeños como una de las jornadas más alarmantes de la década: un incendio de enormes proporciones se desató frente al emblemático Parque Reforma, en pleno corazón de la ciudad, provocando momentos de tensión, movilización general y pérdidas materiales considerables.
El siniestro comenzó alrededor de las nueve de la mañana, cuando vecinos y comerciantes detectaron una columna creciente de humo que salía de uno de los locales ubicados frente al parque. En cuestión de minutos, las llamas se propagaron con violencia, avivadas por la estructura de madera y los materiales que entonces se utilizaban en la construcción comercial del centro tuxpeño.
Movilización ciudadana y combate al fuego
En esos años, la ciudad carecía de un cuerpo de bomberos formalmente equipado como el actual, por lo que fueron los propios locatarios, elementos de la Policía Municipal, marinos del puerto y ciudadanos voluntarios quienes, armados con cubetas, mangueras improvisadas y extinguidores primitivos, enfrentaron el fuego con valentía.
Las crónicas de la época señalan que incluso se formaron “cadenas humanas” para pasar agua desde negocios cercanos y viviendas contiguas, mientras otros retiraban mercancía, muebles y documentos para evitar que fueran consumidos por las llamas.
El incendio tardó varias horas en ser controlado. Para entonces, el humo negro ya era visible desde distintos puntos de la ciudad, atrayendo a decenas de curiosos que se congregaron en torno al Parque Reforma para presenciar el esfuerzo colectivo por sofocar el siniestro.
Daños y consecuencias
Aunque no se reportaron pérdidas humanas, el fuego dejó cuantiosos daños materiales. Varios comercios resultaron parcial o totalmente destruidos, afectando a familias y negocios que conformaban el tejido comercial del Tuxpan de mediados del siglo XX.
El incidente también abrió el debate en aquel tiempo sobre la necesidad de contar con mejores medidas de protección civil, reglamentos de seguridad y equipos contra incendios; discusiones que años después darían pie a la modernización gradual de los servicios de emergencia del municipio.
Un episodio que mostró la unión de Tuxpan
El incendio frente al Parque Reforma en 1953 no solo marcó una tragedia material: también reveló el espíritu solidario de la población tuxpeña, que sin distinciones se unió para enfrentar un peligro común. A siete décadas de distancia, el episodio permanece como un recordatorio de la vulnerabilidad de aquellos tiempos y de la fortaleza comunitaria que siempre ha caracterizado a Tuxpan.


















