Aumentan la Vigilancia en los Centros Comerciales por ROBO DE AUTOS
Redacción/Forotuxpan
Tuxpan Veracruz/6 de enero de 2025
El estacionamiento del centro comercial Chedraui–Tuxpan, -conocido por albergar a cientos de automovilistas cada día– se convirtió en foco de atención policial tras un aumento sostenido en los reportes de robo de vehículos, principalmente en horarios de alta afluencia.
Las alertas ciudadanas, acumuladas durante las últimas semanas, encendieron las alarmas dentro de la Policía Municipal, que respondió con el reforzamiento de recorridos preventivos, presencia fija y patrullaje disuasivo en los pasillos del aparcadero, con un solo propósito: inhibir el delito antes de que ocurra.
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Durante una de estas vigilancias, los uniformados detectaron una escena fuera de lo común: un automóvil con la cajuela completamente abierta, sin rastro del conductor a la vista. No era un cristal roto ni un motor forzado, pero sí la clase de descuido que, en un sitio con antecedentes, puede terminar en malas noticias.
Los agentes actuaron de inmediato. Rodearon la unidad, verificaron el número de serie en sus sistemas y desplegaron un protocolo de búsqueda del propietario dentro del centro comercial. Minutos después, el dueño del vehículo fue localizado, confirmó que se trataba de un un olvido involuntario y agradeció la intervención que evitó que la situación escalara a un ilícito.
La corporación aseguró el automóvil hasta que su propietario retomó el control de la unidad, reiterando que la prevención también es proteger lo que aún no se ha perdido.
Las autoridades municipales confirmaron que el operativo se mantendrá de manera indefinida y estratégica, ajustando horarios y vigilancia conforme al comportamiento de los reportes, e hicieron un llamado a los automovilistas para cerrar correctamente sus unidades, no dejar objetos de valor visibles y reportar cualquier situación sospechosa al 911 o a los números directos de la Policía Municipal.
En Tuxpan, la seguridad no es un discurso: es un trabajo de observación, calle y reacción. Y esta vez, la historia terminó sin víctimas, sin pérdidas y con un mensaje claro: la vigilancia está en marcha, y las dos ruedas —o las cuatro— no se tocan.


