
La Revolución Mexicana también dejó episodios decisivos en el norte de Veracruz. Uno de ellos ocurrió el 3 de julio de 1913, cuando el general constitucionalista Alejandro Vega perdió la vida durante el combate de Cobos, mientras intentaba abrir el camino para la toma del puerto de Tuxpan.
Tras el golpe de Estado encabezado por Victoriano Huerta, Alejandro Vega se sumó al movimiento constitucionalista en defensa del gobierno legítimo. En poco tiempo logró reunir bajo su mando a importantes jefes revolucionarios de la Huasteca, entre ellos los hermanos Esteban, Gaspar y Emilio Márquez, además de Vicente C. Salazar, Francisco de P. Mariel y José Benignos, consolidándose como comandante de las fuerzas rebeldes en la región.
Ese mismo año tomó la población de Papantla, donde organizó la fabricación de rudimentarios tubos lanzabombas, con los que pretendía fortalecer la ofensiva contra el estratégico puerto de Tuxpan, entonces controlado por fuerzas leales al régimen huertista.
La campaña culminó en Cobos, punto situado al norte del municipio de Tuxpan. El 3 de julio de 1913, durante el enfrentamiento previo a la ocupación del puerto, Alejandro Vega cayó en combate sin lograr su objetivo militar. Su muerte representó un duro golpe para el movimiento constitucionalista en la Huasteca, aunque la lucha continuó y, meses después, las fuerzas revolucionarias terminarían imponiéndose en la región.
Más de un siglo después, este episodio permanece como uno de los hechos más relevantes ocurridos un 3 de julio en la historia de Tuxpan. La batalla de Cobos recuerda que el puerto no sólo fue un importante enclave comercial y marítimo, sino también un escenario estratégico durante la Revolución Mexicana, donde hombres de ambos bandos disputaron el control de la Huasteca veracruzana.








