Antes de hablar de campañas de promoción, influencers o grandes eventos, el Director de Turismo, César Mauricio Acuña Martínez, sostiene que el primer paso es más simple y más complejo a la vez: ordenar la casa.
“No podemos invitar turistas si tenemos problemas básicos de imagen urbana. Todo va de la mano”, señaló durante la entrevista.
Para cualquier visitante, el primer contacto con un destino no es el hotel ni el restaurante: es la calle. Banquetas limpias, áreas verdes cuidadas, iluminación funcional, señalética clara y espacios públicos ordenados son parte de la experiencia turística, aunque pocas veces se mencionen. Un destino puede tener playa, gastronomía y cultura, pero si el entorno inmediato no transmite orden y cuidado, la percepción cambia.
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista fue la insistencia en que el turismo no depende exclusivamente de una oficina. Servicios municipales, limpia pública, obra pública, comercio, desarrollo urbano y seguridad influyen directamente en la experiencia del visitante.
Mariachi Santa Cecilia
“El turismo es transversal. No es una isla administrativa”, explicó el funcionario.
Eso implica coordinación constante entre áreas y una visión compartida de ciudad. Ordenar el entorno no es solo una cuestión estética. Tiene implicaciones económicas.
Un destino cuidado:
- Genera confianza
- Invita a caminar
- Fomenta consumo local
- Incentiva el regreso
El visitante que percibe limpieza y organización suele prolongar su estancia, recomendar el lugar y volver. La mejora de imagen urbana en zonas estratégicas —como el centro histórico, el bulevar, el malecón y corredores gastronómicos— puede detonar un efecto multiplicador. No se trata únicamente de embellecer, sino de crear entornos coherentes con la narrativa turística que se desea proyectar. Si Tuxpan quiere posicionarse como destino familiar, gastronómico o ecológico, la ciudad debe reflejarlo.
La estacionalidad es uno de los grandes retos del municipio. Mejorar la imagen urbana ayuda a sostener flujo turístico más allá de Semana Santa o verano. Un destino ordenado es más competitivo frente a otras opciones del Golfo y del centro del país.
“No hay varitas mágicas, pero sí trabajo constante”, reiteró el Director.
El mensaje central es claro: antes de vender, hay que consolidar. La promoción funciona cuando el producto está listo. Y en turismo, el producto es la ciudad misma.



